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En México mueren 49 mil 095 personas al año por contaminación ambiental, a la que contribuye el sector energético con 89.9 % del total de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). El uso de combustibles fósiles en la generación de electricidad y el autotransporte contribuye a los costos que genera el cambio climático en materia ambiental, económica y de salud pública. Si bien existen estrategias del gobierno federal para adaptación y mitigación al cambio climático, el presupuesto es menor a los costos necesarios para mitigar emisiones que nos permitan cumplir con los compromisos ambientales pactados en el Acuerdo de París. Resalta la necesidad de considerar políticas integrales que vinculen al sector salud con el energético, así como con medios recaudatorios que permitan financiar los costos inéditos del cambio climático.

1 Introducción

El cambio climático, causado en parte por emisiones de GEI provenientes de actividades antropogénicas1, es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad (Organización de las Naciones Unidas 2014).

Debido a que los riesgos derivados del cambio climático no se perciben de manera instantánea, tienden a subestimarse. Sin embargo, este fenómeno podría afectar las interacciones que tenemos con la flora y fauna, aumentar el nivel del mar, modificar los ciclos agrícolas y ganaderos, y generar otros impactos que trascienden los ambientales, como son los de salud y los económicos (Organización de las Naciones Unidas 2019).

Este documento presenta en su primera sección el origen y magnitud de los GEI. En la segunda, se describen, de manera general, los impactos del cambio climático. En la tercera, se presentan los costos que implica mitigar emisiones y atender las consecuencias de la contaminación del aire en materia de salud pública. En la cuarta sección del análisis se mencionan los recursos públicos que recauda la federación por concepto de impuestos ambientales. Así, con los costos y la recaudación, en la quinta parte del documento se presenta el balance entre ambos. El sexto apartado presenta ejemplos de políticas para reducir emisiones, específicamente para el sector energético e industrial. El documento concluye con comentarios finales que se abordan en la séptima y última sección.

El objetivo de este documento es que el lector reconozca, con base en la evidencia presentada, el vínculo que el cambio climático genera entre el sector SALUD, el TRIBUTARIO y el ENERGÉTICO .

2 Emisiones del sector energético mexicano

Para conocer el impacto y costo de un contaminante, se debe rastrear su trayectoria desde el punto de emisión hasta el de recepción (población, cultivos, bosques, etcétera) (Granados Elías 2000). Por ello, en esta sección se analiza el origen y evolución de las emisiones de GEI nacionales. Para eso utilizamos las cifras de emisiones netas2 del Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero3, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (2018b).

Los datos de dicho documento se concentran en el cuadro 2.1, del cual se observa que durante los últimos 15 años, el sector energético es aquel que más ha contribuido a emitir GEI; sin embargo, las emisiones derivadas del tratamiento y la eliminación de residuos ha sido la que más rápido ha crecido. En la figura 2.1 se observa tal comportamiento, en donde las emisiones han crecido para todas las fuentes de origen, mientras que las absorbidas de manera natural por la tierra, han disminuido. Esto explica el alza en emisiones netas nacionales.

 

 

2.1 Energía

El sector energético emite GEI derivados del consumo de combustibles fósiles, que a su vez están en función de su contenido de carbono. Al ocurrir la combustión4, este se libera en forma de CO2.

Del cuadro 2.1 se observa que, al igual que en el año 2000, el principal emisor de GEI en México es el sector ENERGÉTICO. Aunque su participación en el total de emisiones nacionales disminuyó de 98.0% a 89.9% en 15 años, emitió 26.5% más CO2e,5 con una tmca de 1.5%.

Dado el peso que tiene el sector energético en el total de las emisiones nacionales, es en este donde se encuentra la mayor área de oportunidad para reducir fuentes contaminantes y los costos de salud derivados de estas, así como la exploración de posibles gravámenes ambientales. Por ello, en el cuadro 2.2, se desagregan los componentes de ENERGÍA para conocer de manera específica el origen de dichas emisiones.

 

 

De éste último se observa que la principal fuente de emisiones del sector enegético proviene de la quema de combustibles (90.8% del total del sector), específicamente de Industrias de la energía y de Transporte, que en conjunto representan 62.9% del total nacional.

Dentro de estas, Generación de electricidad y Autotransporte representan poco más de la mitad del total de emisiones del país (53.3%). De la primera, las centrales carboeléctricas de CFE y los PIE son responsables de 49.5% de las emisiones del sector eléctrico, donde la contratación de gas natural es la que más emisiones representa (60.5%); que en los últimos 15 años aumentó en diez veces, al pasar de 8 mil 539.4 Gg6 de CO2e a 85 mil 549.3 Gg.

2.2 Procesos industriales

Esta categoría considera las emisiones de la industria de los minerales, la química, metalúrgica, manufacturera y otras. En los últimos 15 años aumentaron sus emisiones en 40.4%, a un ritmo anual promedio de 2.1%. A pesar del crecimiento en emisiones, su proporción en el total nacional permanece similar, al pasar de 9.9% a 10.1%.

El aumento de esta categoría se debió principalmente a la producción de cemento (3.6% del total nacional) y al incremento en aparatos de refrigeración/ acondicionamiento de aire (1.8%). Las emisiones de dichas actividades crecieron 31.5% y 1550.5%, respectivamente, en los últimos 15 años.

2.3 Tierra

Esta categoría considera la agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra. Comprende las emisiones del ganado, las del cambio de uso de suelo7, de la utlilización de biomasa8 y las que absorbe la tierra desde la atmósfera.

Aunque, en su conjunto, estas emisiones son negativas desde el año 2000, la proporción de gases que absorbieron disminuyó. En el año 2000 sustraían 14.0% de las emisiones; sin embargo, en 2015, 8.7%. Ello derivó, principalmente, de un aumento de las emisiones del ganado, que crecieron 10.6%, impulsadas principalmente por la fermentación entérica de bovinos9, que incrementó 8.4% en 15 años y que representa 9.4% del total de las emisiones nacionales.

2.4 Residuos

Esta categoría comprende la eliminación y tratamiento de residuos sólidos y aguas residuales. En su conjunto, las emisiones de residuos se incrementaron en 95.2%, a una tmca de 4.3% durante 15 años. La composición comprende 8.6% del total nacional, con los residuos de rellenos sanitarios y el tratamiento de aguas industriales como principales factores.

Los residuos de rellenos sanitarios representan 4.1% del total nacional, mientras que el tratamiento de aguas industriales, 4.2%. Estos crecieron 330.5% y 35.3%, respectivamente, en el periodo 2000-2015.

3 Costos del cambio climático

En esta sección se describen los costos derivados de las emisiones de GEI dividido en tres secciones. Primero, un panorama de los costos en la economía ocasionados por el cambio climático; después, el costo de implementar diferentes acciones de mitigación y finalmente, los costos indirectos en salud.

3.1 Costos generales

Los efectos del cambio climático son múltiples y, potencialmente, desastrosos para el planeta. Algunos de los más importantes son los siguientes:

  • Aumento en el nivel del mar.  Esto es causado, principalmente, por dos razones: la desaparición de glaciares y la expansión del agua por medio del calor. Esto podría causar la desaparición de islas e inundación de algunas zonas costales (IPCC, 2014).
  • Mayor gasto en salud. Las altas temperaturas conllevan a una mayor contaminación, mayores enfermedades propagas por insectos 10 , olas de calor más frecuentes y mayores lluvias e inundaciones, cuestiones que aumentarían los gastos en salud en el mundo (FAO, 2008)
    • Oferta de comida. El cambio climático provoca mayores sequías y cambios en las temporadas de lluvia, lo que ocasiona distorsiones en las épocas de cosecha y, por lo tanto, en la oferta de alimentos (IPCC, 2019.)
    • Acidificación del océano. El mar absorbe CO2 naturalmente. Por lo tanto, al incrementarse la cantidad de carbono, el agua se vuelve más ácida, lo que puede traer consecuencias negativas. Por ejemplo, a mayor acidez, menor posibilidad de supervivencia de los arrecifes, mismos que son fundamentales para muchas especies de vida marina, lo que podría generar una reacción en cadena (ONU, 2017).

Adicional a estos efectos, el cambio climático podría tener otras consecuencias, como la modificación en los patrones de migración de algunas especies; eventos climáticos mas frecuentes y extremos, como tormentas y huracanes, y daños en la generación de energía, entre otros.

Existen pronósticos sobre el impacto que puede tener el cambio climático en la economía mexicana. En el documento La economía del cambio climático en México (UNAM 2016), se estima que el cambio climático tendría un costo de 6.9% del PIB para 2050 y 18.3% del PIB para 2100 (cuadro 3.2.) Una estimación con un costo mayor se presenta en el documento El costo del cambio climático en México: análisis de equilibrio general de la vulnerabilidad intersectorial. En dicho estudio se estima un costo de 1.1% del PIB anual, en donde los mayores costos recaerían en la población de menores recursos (Instituto Nacional de Ecología 2013). Dichas estimaciones sirven solamente como una guía, ya que los resultados pueden variar significativamente dependiendo de la tasa de descuento que se utilice y la tasa de crecimiento económico.

 

Costos de mitigación

En el marco de los esfuerzos internacionales por reducir las emisiones globales de GEI, el 30 de marzo de 2015, el gobierno federal presentó la Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional de México (INDC por sus siglas en inglés). Las INDC se dividen en dos categorías: condicionadas11 y no condicionadas.

Las últimas tienen el objetivo de reducir las emisiones de GEI en 30% para el año 2030, utilizando como año base 2013. En el documento Costos de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas de México del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (2018a), se estiman los costos de 30 acciones que el país deberá llevar a cabo para cumplir con las INDC. Dichos costos, divididos por sector, se enlistan en el cuadro 3.212.

Del total de los costos de mitigación presentados, el sector eléctrico es el que representa una proporción mayor de la inversión necesaria, con 53.8% del total, seguido del sector transporte con 23.5%. Nótese que son las mismas áreas que generan mayor cantidad de emisiones del sector energético.

La medida que representa mayor costo deriva del compromiso de generar 35% de energía limpia para 202413. Le siguen en costo la ejecución de programas de densificación de ciudades y otras acciones para adoptar sistemas de transporte integrado.

3.2 Costos en salud

De acuerdo con la OMS (2019b), el cambio climático, en particular la liberación de CO2 y otros GEI, influyen en los determinantes sociales y medioambientales de la salud. De esta manera impactan en la calidad del aire, el agua potable, la disponibilidad de alimentos y la vivienda segura. Estos efectos son propiciados por algunos de los siguiente fenómenos:

  • Calor extremo. Contribuye a las defunciones y agrava las enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Por ejemplo, los casos de asma se pueden incrementar debido a que los niveles de polen aumentan con temperaturas extremas (OMS 2019b).
  • Desastres naturales. El aumento de las temperaturas y la variabilidad de las precipitaciones podría afectar el suministro de agua dulce, poner en peligro la higiene e incrementar el riesgo de enfermedades diarreicas e infecciosas. Además, impactaría en la producción de alimentos en las regiones más pobres, lo cual tiene repercusiones en la prevalencia de malnutrición y desnutrición (OMS 2019b).
  • Distribución de infecciones. El riesgo de transmisión de enfermedades transmitidas por agua, insectos y otros animales de sangre fría está relacionado a las condiciones climáticas, por lo que se espera que el cambio climático continúe aumentando el riesgo de transmisión de dengue (OMS 2019b).
  • Contaminación del aire. Está relacionada con accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón, neuropatías crónicas y agudas como el asma, entre otras enfermedades (OMS 2019a).

La OMS menciona que los efectos del cambio climático solo pueden calcularse de manera aproximada y a nivel mundial podrían causar 250 mil defunciones adicionales entre 2030 y 205014 (OMS 2019b).

 

Contaminación del aire

El aire limpio es uno de los requisitos básicos de la salud y el bienestar humano (OMS 2019e). En 2016, la contaminación del aire fue la causa de 4.2 millones de muertes prematuras en todo el mundo (OMS 2019a), de las cuales, 12 mil 50015 ocurrieron en México (International Energy Agency 2016). La contaminación del aire puede distinguirse entre exterior e interior.

Contaminación exterior

Se refiere a la contaminación ambiental derivada de la exposición a partículas PM2.516 que causan enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cáncer (OMS 2019a).

Contaminación interior

Se genera en lugares cerrados debido a que las personas cocinan o calientan sus hogares haciendo uso de combustibles de carbón o biomasa, lo cual genera riesgos a la salud (OMS 2019d).

 

El IHME (2018) publicó en 2018 una clasificación de los factores de riesgo como porcentaje de las muertes totales. En este, se observa que la contaminación del aire se mantuvo en la octava posición entre 1990 y 2017 (ver figura 2).

Al analizar por separado la contaminación exterior e interior, se observa en la Figura 2 que la contaminación en hogares, Household air pollution from solid fuels, pasó del lugar 11 en 1990 al lugar 17 en 2017.

En cambio, el factor de riesgo de contaminación ambiental, Ambient particulate matter pollution, pasó del lugar número 13 en 1990, al puesto número 8 en 2017.

 

Impactos de la contaminación ambiental en la salud

Una manera de analizar el impacto de la contaminación ambiental en la salud de los mexicanos es por el número de muertes atribuibles a este factor de riesgo. Otra forma de representar los efectos de la contaminación del aire en la salud es tomando en cuenta el número de años ajustados por incapacidad (DALYs, Dissability-Adjusted Life Years), este hace referencia a los años perdidos por muerte prematura y por enfermedad.

 

Muertes atribuibles

En México, en 2017, 49 mil 095 muertes fueron atribuidas a la contaminación ambiental17 (ver figura 3). Aunque este número ha incrementado continuamente desde 1990, como porcentaje de las muertes totales se ha mantenido en un rango entre 6.8 y 7.2% (IHME 2018) .

 

 

En la figura 4 se observa el análisis geográfico para 2017, donde el mayor número de muertes asociadas a la contaminación ambiental se presentó en Estado de México con 6 mil 237 muertes, en Ciudad de México con 5 mil 391 muertes y en Veracruz con 3 mil 823 muertes asociadas a la contaminación ambiental.

 

 

En el cuadro 5 se observa la distribución de las muertes atribuibles a la contaminación ambiental (en 2017), desagregadas por enfermedad (IHME 2018). Destaca que 64.6% de dichos fallecimientos se debieron a dos enfemedades: cardiovasculares y diabéticas / renales.

 

Años perdidos por muerte prematura o enfermedad

En cuanto al número de años perdidos por muerte prematura o incapacidad (DALYs) suman un total de 1 millón 413 mil 222 años y con una tendencia creciente desde 2001 (ver figura 5). En el análisis geográfico se mantiene la participación presentada en el número de muertes atribuibles, donde Estado de México, Ciudad de México y Veracruz lideran el número de DALYs perdidos por contaminación ambiental (IHME 2018).

En cuanto a las enfermedades relacionadas con estos años perdidos por muerte prematura o incapacidad, en el cuadro 3.4 se muestra la distribución. Resalta que, nuevamente las cardiovasculares, diabéticas y renales, son las que mayor participación tienen del total de años perdidos, con 70.6% del total.

 

Estimación de costos

En el CIEP se estimó que para 2018 los costos de salud de las enfermedades atribuibles a la contaminación ambiental habrían sido de 9 mil 989 mdp, de los cuales 8 mil 225 mdp corresponden a muertes prematuras, productividad y ausentismo laboral; y los restantes 1,763 mdp a gasto de salud.

El cálculo mencionado se realizó a partir de una estimación que realizó el IMCO (2013) en 2010. Éste consideraba un 46% de población asegurada, por lo que se actualizó este parámetro a 80% y se calculó a pesos de 2018. La proyección incluye costos por muertes prematuras, consultas, egresos y muertes. Los parámetros adicionales en términos de epidemiología, emisiones contaminantes y demografía se mantienen constantes.

4 Impuestos al carbono

El fundamento de los impuestos al CO2 recae en reducir el consumo de bienes y servicios intensivos en carbono, con el fin último de reducir las externalidades ya mencionadas previamente. Sin embargo, la efectividad del gravamen se completa con el destino y el ejercicio efectivo de dichos recursos.

En un estudio de la Económico (2019), donde se analizaron 40 países18, todos cuentan con impuestos a los combustibles fósiles, 17 con impuestos al carbono y 28 con esquemas de comercio de emisiones. En su conjunto, dichas medidas representan ingresos presupuestarios mayores a 1% del PIB para 67% de los países analizados.

El destino de dichos recursos se ha utilizado para ofrecer estímulos fiscales a combustibles limpios, infraestructura energética verde, transporte público y medidas de eficiencia energética, entre otras medidas.

De los recursos recaudados por concepto de consumo de combustibles fósiles, 69.4% se destinan a financiar medios de transporte, 16.7% a transferencias inter-estatales19, 5.5% a desarrollo de energía sustentable, y el resto a otras medidas. México, en contraparte, no etiqueta dicha recaudación, ni cualquiera considerada como impuesto ambiental.

4.1 Recaudación nacional de impuestos ambientales

Debido a que este documento habla de un problema ambiental, para efectos del mismo se consideran solamente los recursos provenientes de impuestos que podrían considerarse ambientales. De la LIF 2018, se consideran los siguientes impuestos:

  • El IEPS a las gasolinas y diésel.
  • El IEPS al carbono.
  • El ISAN20

Los recursos obtenidos por estos conceptos, en el año 2018, se muestran en el cuadro 4.1 y en la figura 6. De esta última se observa que el principal impuesto ambiental en México, durante la última década, ha sido el IEPS a combustibles, que a partir de 2013 redujo gradualmente su naturaleza de subsidio para convertirse en impuesto en 2015.

La reducción en la recaudación de IEPS en el último par de años se debe al estímulo fiscal utilizado por la SHCP para absorber impactos externos21 que afecten los precios de los combustibles. En 2018, en el norte, noreste y noroeste del país, la gasolina de 87 octanos (Magna) se vendió más barata que su costo de producción y distribución, debido al estímulo fiscal federal y fronterizo (Centro de Investigación Económica y Presupuestaria 2018). Esto redujo el potencial recaudatorio del IEPS.

 

5 Financiamiento público del cambio climático

El PEF muestra en sus anexos estrategias con objetivos específicos. En el PEF 2019, figuran dos con fines ambientales: 1) Promover el uso de tecnologías y combustibles limpios; y 2) Destinar recursos para la adaptación y mitigación del cambio climático. Un desglose de dichos recursos se observa en el cuadro 5.1:

De este cuadro, se observa que para ambas estrategias se destinaron 90 mil 083 mdp en 2018. Al comparar este monto con lo requerido para cumplir con las INDC (142 mil 630 mdp; ver cuadro 3.2), se observa un déficit de 52 mil 547 mdp. Esto implica que, de no incrementar los recursos destinados a combatir el cambio climático, los costos a futuro, relacionados con la salud, perdida de biodiversidad, riesgos alimentarios y demás, se incrementarían.

Durante los siguientes años, hasta el 2030, se requeriría destinar 142 mil 630 mdp anuales en promedio para cumplir con las INDC. Si a esto le sumamos el gasto en salud durante 2018 relacionado a contaminación del aire, que es de 9 mil 989 mdp, nos da un total de 152 mil 619 mdp en 2018. Los recursos obtenidos por impuestos ambientales en 2018 fueron 204 mil 688 mdp, lo que alcanzaría a cubrir el costo, dejando un excedente de 52 mil 069 mdp para invertir en movilidad sustentable, transporte público y/o alguna otra necesidad de gasto del gobierno federal.

6 Políticas internacionales

Existen diversas opciones de política pública para reducir las emisiones de GEI. La adopción de una o varias depende de la estructura de la economía del país y de sus emisiones (Harvey, H. 2018). Por ello, no existe una bala de plata que resuelva cómo transitar a un país a una economía baja en CO2.

Harvey, H. (2018) argumenta que un conjunto de políticas públicas, no necesariamente amplio, pero sí bien diseñado, puede ser muy efectivo en la reducción de emisiones. Pero para ello, deben acotarse al origen de las fuentes contaminantes.

En vista de que 74% de las emisiones globales de GEI provienen del sector energético, y 19% de procesos industriales, las políticas mencionadas a continuación giran en torno a dichas fuentes.

6.1 Generación eléctrica

El sector eléctrico es responsable de 25% de las emisiones globales de GEI. Ello se debe a la quema de carbón, gas natural y combustóleo como medio de generación eléctrica.

A pesar de que los costos de las energías renovables continúan disminuyendo (International Renewable Energy Agency 2019), el sector eléctrico mexicano está alimentado, en su mayoría, por combustibles fósiles (Secretaría de Energía 2019). Por ello, son necesarios incentivos que motiven a generadores y suministradores a utilizar energías limpias como medios alternativos de energía.

A nivel internacional, los mecanismos principales utilizados para conseguirlo son los estándares de generación limpia22 y los contratos de tarifas reguladas23.

Los primeros establecen la adquisición obligatoria de energías limpias a suministradores eléctricos. En México, los CELs sustentan si el suministrador está cumpliendo con los objetivos. Estos están planteados en la LTE y establecen que, para 2024, el 35% de la energía eléctrica contratada sea limpia24. Harvey, H. (2018) estima que la adopción global de estos estándares puede reducir emisiones potenciales en 9.6%.

Por otra parte, los contratos de tarifas reguladas funcionan a base de precios25 que fija el regulador eléctrico y que el consumidor debe pagar por cada unidad de energía limpia consumida. Generalmente se determina en función de la tecnología, dada la diferencia que existe en costos de generación de energía.

Existen otras políticas efectivas para la integración de energías limpias a la economía, como la flexibilidad e inteligencia de redes eléctricas, la regulación basada en desempeño, el retiro de centrales eléctricas ineficientes, entre otras. Harvey, H. (2018) calcula que dichas medidas, en conjunto, pueden reducir emisiones potenciales en 11.2%.

6.2 Transporte

El sector transporte es responsable de 15% de las emisiones globales (Harvey, H. 2018). Utilizando políticas que motiven la descarbonización del sector, se pueden mitigar emisiones potenciales equivalentes al 7.0%.

Para lograrlo existen diferentes alternativas: estándares de eficiencia vehicular, impuestos a combustibles, incentivos fiscales para electromovilidad; entre otras.

Los estándares de eficiencia vehicular tienen como objetivo que los vehículos aumenten el rendimiento; es decir, que puedan viajar una mayor distancia utilizando menos combustible. La medida estima mitigar 2.7% de emisiones potenciales (Harvey, H. 2018).

Para transitar a una flota vehicular eléctrica, que es más eficiente26 y sustentable27 que los autos convencionales, se han utilizado subsidios, desarrollo de infraestructura de carga, estándares obligatorios de ventas; entre otras medidas. A pesar de ello, los impactos de electromovilidad son modestos, con el potencial de reducir 1.4% de emisiones (Harvey, H. 2018).

6.3 Sector industrial

Harvey, H. (2018) calcula que una combinación de seis políticas industriales podrían mitigar el surgimiento de emisiones potenciales en 16.3%. Estas son: 1) educación y asistencia técnica, 2) financiamiento, 3) incentivos financieros, 4) objetivos obligatorios de eficiencia, 5) promoción de eficiencia energética y 6) políticas de investigación y desarrollo.

Algunas de las actividades específicas son el aprovechamiento de energía28, el reciclaje, la mejora de aparatos de iluminación y/o enfriamiento, entre otras.

6.4 Impuestos ambientales

Poner un precio al CO2 permite reconocerle un valor a los costos sociales que implica la quema de combustibles fósiles. No existe un recetario que dicte qué sectores debe cubrir dicho precio y con qué valor, pero Harvey estima que, de ser diseñado efectivamente29, puede reducir emisiones potenciales en 25.8%.

El premio nobel en economía de 2019, William Nordhaus, considera que un precio de $30 dólares por tonelada de CO2 sería el ideal para evitar una catástrofe climática, siempre y cuando se aplique globalmente, penalizando mediante tarifas a los países que decidan no participar (Nordhaus, W. 2015).

7 Comentarios finales

La generación de energía en México está basada, en su mayoría, en la quema de combustibles fósiles. Dicha combustión ha aumentado la contaminación del aire, y como consecuencia, incrementó las enfermedades derivadas de esta. Tal alza, reflejada en número de muertes como en años perdidos por muerte prematura o incapacidad, hacen necesario incluir la contaminación del aire como factor de riesgo al definir las políticas de salud.

El financiamiento de dichos costos de salud pública, junto con los necesarios para mitigar emisiones potenciales, son menores a los que el gobierno destina a las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático, incluyendo aquellos que buscan transitar al uso de combustibles menos contaminantes. Por ello, es importante vincular políticas y acciones en el campo de la industria, la energía, el transporte, la planificación urbana, la generación de electricidad y la gestión de desechos (OMS 2019a).

Las enfermedades atribuibles a la contaminación ambiental requieren que el Sistema de salud reconozca y responda a los efectos negativos, y hasta ahora inéditos, del cambio climático (OMS 2019c). Para ello, será necesario definir los recursos públicos a utilizar, y las fuentes alternativas de recaudación de dichos costos.

Además de los beneficios económicos y ambientales, los costos en salud pública contribuyen a justificar la necesidad de una transición energética que permita utilizar combustibles y tecnologías menos intensivas en carbono y que a la vez aseguren un suministro confiable y accesible de energía. Ello requerirá de infraestructura diversificada, limpia y resiliente que satisfaga las diversas demandas de energía de la población: gasoductos, redes de transmisión y distribución, terminales de almacenamiento de hidrocarburos y baterías de almacenamiento, entre otras.

Para reaccionar al fenómeno del cambio climático, con sus respectivos costos, será necesario plantear políticas que integren al sector energético con el recaudatorio y el de salud pública.


  1. Que tienen su origen en actividades humanas.
  2. Las emisiones netas consideran el CO2 que la tierra absorbe de manera natural. En el caso mexicano, las tierras forestales, las praderas y las tierras de cultivo son las principales fuentes de absorción de CO2. Decidimos contabilizarlas para conocer la contribución real de emisiones que ciertas actividades tienen en el país.
  3. Publicado en 2018. Contiene datos de 1990 a 2015.
  4. Por ejemplo, cuando se enciende un automóvil, un boiler casero y/o una central eléctrica de ciclo combinado, entre otros.
  5. Las cifras se expresan en CO2e, pues permite sumar unidades de CO2 con otras de metano, óxido nitroso; entre otras.
  6. Un gigagramo equivale a mil toneladas.
  7. Cuando se modifica el tipo de suelo, que generalmente sucede cuando se cambia por suelos agrícolas, la tierra libera el CO2 que ésta almacena naturalmente
  8. Materia orgánica, vegetal y/o animal que puede ser utilizada con fines energéticos.
  9. Gas metano que se genera durante el proceso de digestión del animal.
  10. Debido al cambio de las temperaturas y la humedad, las poblaciones de insectos puede extender la zona geográfica donde viven y exponer a los animales y las personas a enfermedades contra las cuales no tienen inmunidad natural.
  11. Dependen de recibir apoyo internacional para cumplirse.
  12. Los costos se presentan en dólares estadounidenses para el periodo 2014-2030. Se asume que los costos se reparten de manera igual en todos los años, por lo que para estimar el costo de 2018, se dividió el total del número de años (17) y se multiplicó por el tipo de cambio promedio de 2018 publicado en el Diario Oficial de la Federación.
  13. Artículo Transitorio Tercero de la LTE.
  14. 95 mil por desnutrición infantil, 60 mil por paludismo, 48 mil por diarrea, 38 mil por exposición de personas ancianas al calor.
  15. Casos atribuibles únicamente a contaminación exterior.
  16. Partículas de 2.5 micrones o menos de diámetro.
  17. Equivalentes a 6.9% del total de las muertes en el país.
  18. Los 35 de la OCDE y 17 de los G20, excepto Rusia, Indonesia y Arabia Saudita, por disponibilidad de datos.
  19. El equivalente a las participaciones.
  20. Como un fin de encarecer el producto y desincentivar su adquisición.
  21. Por ejemplo, movimientos en tipo de cambio o precios internacionales del petróleo. Para más información, visita ciep.mx/ugjg y ciep.mx/dv5R.
  22. Renewable Portfolio Standards, en inglés.
  23. Feed-in-Tariffs, en inglés.
  24. Que se genere bajo tecnología solar, eólica, de biomasa, maremotriz, hidroeléctrica, o que utilice captura de carbono.
  25. En algunos países se ha optado por utilizar otros mecanismos de precios que han demostrado ser efectivos en la asignación de energías limpias, como las subastas eléctricas de largo plazo.
  26. El 59 a 62% de energía eléctrica se transforma en mecánica para mover las ruedas, mientras que en los autos convencionales, el 17 a 21% de la energía química se convierte en mecánica.
  27. Siempre y cuando la matriz eléctrica sea neutral o baja en carbono.
  28. En Estados Unidos de América, entre 20 y 50% de la energía usada se desperdicia al convertirse en otra forma de energía (ej. calor y/o vapor).
  29. Poner un precio al CO2 puede ser por medio de un impuesto o por un esquema de intercambio de emisiones. El mercado de carbono mexicano se estima que inicie en 2020.

Ver referencias

1.- Alimentación. 2008. “El Cambio Climático, Las Plagas Y Las Enfermedades Transfronterizas.” Disponible en http://www.fao.org/tempref/docrep/fao/010/i0142s/i0142s06.pdf.

2.- Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. 2018. “Incentivos Fiscales a Combustibles Fósiles En La Frontera Norte. Implicaciones Económicas Y Ambientales.” Disponible en ciep.mx/dv5R.

3.- The Intergovernmental Panel on Climate Change. 2014. “Sea Level Change – Ar5 Report.” Disponible en https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2018/02/WG1AR5_Chapter13_FINAL.pdf.

4.- The Intergovernmental Panel on Climate Change. 2014. “Climate Change and Land.” Disponible en https://www.ipcc.ch/report/srccl/.

5.- Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico. 2019. “The Use of Revenues from Carbon Pricing.” Disponible en https://www.oecd-ilibrary.org/docserver/3cb265e4-en.pdf?expires=1565889375&id=id&accname=guest&checksum=A949824105FDCFFC808341A64A1F7F0E.

6.- Educational, Scientific United Nations, and Cultural Organization. 2017. “Ocean Acification.” Disponible en http://www.unesco.org/new/en/natural-sciences/ioc-oceans/focus-areas/rio-20-ocean/blueprint-for-the-future-we-want/ocean-acidification/.

7.- Granados Elías, López Xicoténcatl, Bravo Humberto. 2000. “Public Health Impact of Health Pollution and Implications for the Energy System.” Annual Review of Energy and the Environment. International Atomic Energy Agency.

8.- Harvey, H. 2018. “Designing Climate Solutions. A Policy Guide for Low Carbon Energy.” Island Press.

9.- IHME. 2018. “Global Burden of Disease Study 2017. Results.” http://vizhub.healthdata.org/gbd-compare/.

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