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En 17 años, la capacidad de almacenamiento de petrolíferos creció 0.4%, mientras que la demanda de combustibles aumentó 42.3%. La saturación de producto en las Terminales de Almacenamiento y Reparto afectan la seguridad energética nacional. Así, la diversificación tanto de fuentes de energía, como de infraestructura de producción, procesamiento, almacenamiento y distribución de combustibles, juegan un papel importante en garantizar el abasto de energía a la población.

1 Introducción

La AIE define la seguridad energética como la disponibilidad ininterrumpida de fuentes de energía a precios accesibles. Esta se aborda desde dos horizontes de tiempo: corto y largo plazo. El primero se enfoca en la habilidad de un sistema de energía para reaccionar de manera pronta a cambios repentinos en el balance de oferta y demanda. El segundo coordina la inversión a través del tiempo, acorde a las necesidades económicas y ambientales (Agencia Internacional de Energía 2014).

En línea con este concepto, el objetivo de este documento es reconocer las condiciones de la infraestructura de petrolíferos en México, desde la perspectiva de la seguridad energética.

2 Condiciones del mercado de combustibles en México

Los petrolíferos son productos que se obtienen de la separación de componentes del petróleo crudo, a partir del proceso de refinación1. Algunos ejemplos de petrolíferos son las gasolinas (87 y 93 octanos), el diésel, la turbosina y el gas licuado de petróleo, entre otros.

De los petrolíferos, 85% se destina al sector transporte. De ahí que México, con su amplia población, representa el cuarto mercado más grande del mundo en gasolinas y el sexto en combustibles automores (gasolinas y diésel). Esto, a su vez, representa condiciones de vulnerabilidad, pues una disrupción en la oferta de petrolíferos tiene afectaciones directas en la movilidad. La situación se agudiza en ciertas regiones de México, debido a la concentración de producto. Por ejemplo, la zona centro del país, donde se tiene 23% de las estaciones de servicio2, debido a que es el área con mayor demanda (Secretaría de Energía 2018).

3 Infraestructura de almacenamiento y transporte

La infraestructura de petrolíferos puede analizarse desde dos áreas: almacenamiento y transporte. Actualmente, las 73 TAR que hay en México suman una capacidad operativa de 11 millones 971 mil 619 barriles, mismos que son transportados en 3/4 (76%) por ductos (Secretaría de Energía 2018).

Las TAR están distribuidas en diversas regiones del país, cuestión que determina el tipo de suministro que las alimenta, dada la cercanía a las refinerías y la geografía regional. Por ejemplo, las TAR de la zona centro del país (considera Ciudad de México, Morelos, Hidalgo, Puebla, Querétaro y Estado de México), se alimentan en 96.8% por ductos y reciben 83.9% del producto de la refinería de Tula (ver figura [1]). Así, un conflicto en tal refinería o en los ductos que transportan producto a la zona centro puede afectar seriamente el abasto de dicha región. Esto sugiere que, a mayor diversificación de medios de refinación y de transporte, mayor seguridad energética.

No obstante, en regiones donde se presentan condiciones de inseguridad, una mayor oferta de medios de distribución incrementa la posibilidad del robo a combustibles. Tal es el caso del conjunto de zonas denominado Sur-Golfo-Centro-Occidente que concentra 79.9% de la capacidad operativa del país. En esta región se transportan 3 mil 272 millones 200 barriles por día, por ductos que suman una longitud de 4 mil 962 kilómetros, que permiten el flujo desde el Golfo hacia el centro del país y el Bajío, así como al Pacífico a través del Istmo de Tehuantepec.

La seguridad energética también se puede ver amenazada por la cantidad de inventario que una región puede tener. Estos números (ver cuadro [1]) reflejan la cantidad de días que las TAR de dichas regiones pueden satisfacer la demanda si se quedan repentinamente sin producto.

De 2000 a 2017 se construyó únicamente una TAR (Tapachula II) equivalente a 0.4% del total de la capacidad de almacenamiento del país. Por otra parte, en el mismo periodo, la demanda de combustibles (gasolinas3 y diésel4) creció 42.3%, a una tasa media anual de 2.0%.

Considerando que en la zona centro del país se encuentra el 23% de las estaciones de servicio del país, y que la capacidad de almacenamiento de combustibles en las TAR de la región es menor a tres días, la seguridad energética de la zona se ve comprometida. No obstante, la Política pública de almacenamiento mínimo de petrolíferos, publicada en septiembre 2017, establece que a partir del 01/01/2020, los volúmenes mínimos requeridos serán equivalentes a cinco días de ventas internas de gasolinas, diésel y turbosina. Para 2022, el inventario mínimo aumentará a 8 días, y para 2025, a 11 (Secretaría de Energía 2017).

4 Medidas de seguridad energética

Una manera de reconocer los riesgos de vulnerabilidad energética es por medio del modelo MOSES5 de la AIE que estima los riesgos de un sistema energético según su origen. Para el sector de petrolíferos se identifican dos tipos: a) internos y b) externos (ver tabla [2]).

4.1 Riesgos internos

Los riesgos internos identificados por el modelo MOSES dependen principalmente de la capacidad de refinación y del sistema de transporte y acumulación de producto. La AIE sugiere disminuir este riesgo dotando de flexibilidad6 a las refinerías y aumentando los inventarios de almacenamiento.

Uno de los indicadores de resiliencia local es que el nivel de almacenamiento tenga capacidad de satisfacer, como mínimo, hasta 21 días de demanda. Sin embargo, el promedio nacional es 7.5 días para gasolinas y 6.9 para el diésel (Secretaría de Energía 2018).

Para motivar a una mejora en niveles de almacenamiento, la AIE (a la que México se adhirió en febrero 2018) recomienda que sus miembros tengan en inventarios el equivalente a 90 días de importaciones netas7, excepto para países exportadores netos. A septiembre 2018, únicamente hay tres países con estas características: Canadá, Noruega y México (Agencia Internacional de Energía 2018a), lo que exenta a nuestro país de cumplir dicha medida.

Independientemente de los 90 días de almacenamiento equivalente, cada miembro de la AIE debe tener un programa de restricción de demanda. El organismo estima que de seguir las recomendaciones siguientes, se puede lograr una reducción de consumo de combustibles en 7%, y hasta 10% en casos extremos (Agencia Internacional de Energía 2018b):

  • Tener capacidad ociosa8 en el transporte público. Esto para ofrecer alternativas de movilidad a automovilistas.
  • Estrategias de precios en tiempo real. Por ejemplo, variación real en cuotas de estacionamientos, según congestión en vías.
  • Promoción de medidas de eficiencia de manejo. Por ejemplo, neumáticos inflados, no llevar peso innecesario en el vehículo, etcétera.
  • Cultura organizacional de transporte. Motivar a empresas a ofrecer horarios flexibles, trabajo en casa, car-pooling, etcétera.
  • Restricciones de manejo. Por ejemplo, esquemas que limiten el uso de ciertos vehículos en días y momentos específicos.
  • Reducción de límites de velocidad y de tarifas de transporte público.
  • Alternancia de combustibles. Aplica para autos que tengan la posibilidad de usar diferentes mezclas. Por ejemplo, biocombustibles, gas LP, hidrógeno, electricidad, etcétera.

4.2 Riesgos externos

Los riesgos externos se asocian con una balanza comercial negativa de petrolíferos. Durante 20189 se ha importado 73.9% y 66.8% de la demanda de gasolinas y diésel, respectivamente.

Para contrarrestar este riesgo, la Agencia Internacional de Energía (2011) recomienda diversificar los proveedores y garantizar la eficacia de los puntos de internación (ductos, puertos, ferrocarriles, etcétera).

5 Comentarios finales

Más allá de revelar las redes de delincuencia organizada en la distribución de combustibles, el desabasto de gasolinas y diésel observado a inicios de 2019, revela la falta de diversificación de infraestructura de petrolíferos del país. La concentración de la demanda en algunos sectores específicos de ciertas regiones en particular, que a su vez se abastecen de una escasa oferta de opciones de suministro, refleja la vulnerabilidad en materia de seguridad de hidrocarburos. Por ejemplo, el caso del sector transporte de la zona centro del país, alimentada en su mayoría por poliductos provenientes de la refinería de Tula.

Las medidas de seguridad energética deben trascender la idea de refinación local para incluir el concepto del adecuado suministro, mismo que puede lograrse diversificando y flexbilizando las fuentes de infraestructura. Además de ello, la seguridad energética también trasciende al sector hidrocarburos. La infraestructura eléctrica permite no sólo la transmisión de electricidad, sino también la inclusión de energías limpias a la red. Así, para discutir una transición energética efectiva, el concepto de seguridad energética debe integrar los diferentes sistemas de energía con sus respectivas particularidades.

 


  1. Algunos conceptos clave de la industria de la refinación se discuten en la siguiente investigación del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (2018): goo.gl/4M7DV4.
  2. Coloquialmente llamadas gasolineras.
  3. Considerando Nova, 87 y 93 octanos, gasavión y otros.
  4. Considerando Pemex Diésel, diésel industrial, desulfurado, marino y Pañoles.
  5. Model of short-term energy security.
  6. Capacidad de una refinería para adaptarse al tipo de crudo que procesa, con la menor afectación posible al desempeño (Shell 2015).
  7. Aplica para energía primaria (crudo y gas), como secundaria (productos refinados).
  8. Condiciones no saturadas en transporte público.
  9. Datos promedio de enero-noviembre 2018.

 

Ver referencias

Agencia Internacional de Energía. 2011. “The Iea Model of Short-Term Energy Security (Moses).” Disponible en https://www.iea.org/publications/freepublications/publication/moses_paper.pdf.

———. 2014. “Energy Supply Security. Emergency Response of Iea Countries.” Disponible en https://www.iea.org/publications/freepublications/publication/ENERGYSUPPLYSECURITY2014.pdf.

———. 2018a. “Closing Oil Stock Levels in Days of Net Imports.” Disponible en https://www.iea.org/netimports/.

———. 2018b. “Saving Oil in a Hurry.” Disponible en https://webstore.iea.org/insights-series-2018-saving-oil-in-a-hurry.

Centro de Investigación Económica y Presupuestaria. 2018. “Factores Que Inciden En La Industria de Refinación En México).” Disponible en https://ciep.mx/factores-que-inciden-en-la-industria-de-refinacion-en-mexico/.

Secretaría de Energía. 2017. “Política Pública de Almacenamiento Mínimo de Petrolíferos.” Disponible en https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/272389/Pol_tica_P_blica_de_Almacenamiento_M_nimo_de_Petrol_feros.pdf.

———. 2018. “Diagnóstico de La Industria de Petrolíferos En México.” Disponible en https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/416899/Parte_1_vf.pdf.