1 Introducción
El pasado mes de abril, el poder legislativo aprobó la desaparición del INSABI y la transferencia de sus recursos materiales, humanos y financieros al IMSS – Bienestar (DOF 2023)1. Con este cambio, el IMSS – Bienestar busca el mismo objetivo que tuvo el INSABI o el SP:, esto es, garantizar que todas las personas sin seguridad social tengan acceso a los servicios de salud.
La investigación tiene como objetivo estimar el impacto presupuestario del OPD IMSS-Bienestar ante el cambio en la cobertura de población y, eventualmente, en los servicios de salud.

2 IMSS-Bienestar
IMSS – Bienestar surgió en 1979 como IMSS – Coplamar mediante la firma de un convenio entre el IMSS y la Coplamar para extender los servicios de salud a grupos de población en condición de pobreza y marginación extrema. A lo largo de su historia, se ha conocido como IMSS – Solidaridad, IMSS – Oportunidades, IMSS – Prospera y finalmente, IMSS – Bienestar (IMSS 2019).
2.1 ¿Quiénes están incluidos?
Beneficiarios. Hasta 2022, este programa otorgaba servicios médico-preventivos y de promoción a la salud a más de 11.7 millones de personas de comunidades rurales en 20 entidades (IMSS 2021). Sin embargo, en 2020, 3.4% de la población, 394 mil personas se reconocían como beneficiaras de este programa (INEGI 2021).
2.2 ¿Cuál paquete de atención?
Servicios. El paquete de intervenciones de IMSS – Bienestar representa 0.63% del paquete del IMSS ordinario (CIEP 2018). Además, ocho de cada diez intervenciones de IMSS – Bienestar se clasifican como intervenciones de salud pública: primer nivel de atención.
Como resultado de la pandemia por Covid-19, la tasa de atención disminuyó en todos los subsistemas públicos de salud. Sin embargo, el IMSS – Bienestar contó con la menor tasa de atención entre los subsistemas públicos: 10.3%, a diferencia del 28.5% del sistema público. Esto significa que una de cada diez personas que reconocieron contar con IMSS – Bienestar efectivamente se atendieron allí cuando tuvieron una necesidad de salud (INEGI 2021).
2.3 ¿Cuánto se invierte?
Presupuesto. En la última década, en promedio, el programa IMSS – Bienestar ha representado 1.9% del presupuesto del sector salud. Para 2022, se aprobó un aumentó histórico que representaba 67.9% más que el monto aprobado para el año previo. Sin embargo, estos recursos no se ejecutaron en su totalidad y se tuvo un subejercicio de 14.8% (SHCP 2023).

3 Impacto presupuestario
Pensar en un sistema universal de salud requiere hablar de financiamiento. Más allá de las medidas de austeridad y eficiencia, el cambio en la estructura demográfica y el impacto de ésta en la transición epidemiológica presenta retos significativos para las finanzas públicas del país, el cual requerirá invertir más en la prevención y atención de enfermedades crónico degenerativas, además de hacer frente a las condiciones de adaptación en materia de salud planetaria.
En esta sección se presentan tres escenarios de estimación del impacto presupuestario del OPD IMSS-Bienestar ante su nuevo objetivo de brindar servicios de salud a toda la población SSS. Los escenarios varían de acuerdo con el gpc utilizado.
Escenario 1. Se incluye el total de la población SSS y se calcula con el gpc ejercido por el programa presupuestario IMSS – Bienestar en 2022.
Escenario 2. Considera el total de la población SSS y se calcula con el gpc ejercido por el IMSS durante 2022.
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Escenario 3. Contempla el total de la población SSS y utiliza el gpa al SEM del IMSS y diferenciado por grupos de edad desde lo 0 hasta los 109 años.
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El total de cada escenario corresponde al costo para el IMSS – Bienestar. Para calcular el impacto presupuestario se resta el monto que actualmente se destina para la población SSS. En 2023, el monto aprobado equivalente a 0.81% del PIB.
3.1 Gasto per cápita del IMSS-Bienestar: Escenario 1
Paquete menor a INSABI -0.4% PIB
Para el primer escenario se contempla el gpc ejercido por el programa IMSS – Bienestar durante 2022: $1,809.4 para 73.3 millones de personas SSS. El total fue de 132 mil 591 mdp, equivalentes a 0.4% del PIB. Dado que actualmente, el gasto para la población SSS es de 0.81% del PIB, el impacto presupuestario resultaría negativo en 120 mil 818 mdp o -0.4%.
Si bien, la estimación del impacto presupuestario en este escenario implica llegar al total de la población SSS, ésto lo hace con un gpc equivalente al 64% del que tuvo el INSABI. Además, las enfermedades incluidas en este escenario corresponden al paquete de 50 intervenciones de IMSS – Bienestar a diferencia de las 1,807 que mantenía INSABI o el SP (CIEP 2020).
3.2 Gasto per cápita del IMSS: Escenario 2
Paquete IMSS ordinario +0.5% PIB
Este escenario contempla el gpc ejercido por el IMSS ordinario durante 2022: $5,603.4 para 73.3 millones de personas SSS. El total fue de 410 mil 608 mdp, equivalentes a 1.4% del PIB. Descontando la inversión actual para la población SSS, el impacto presupuestario sería de 157 mil 199 mdp o 0.5% del PIB.
Aunque se asigna el gpc del IMSS ordinario al total de la población objetivo del IMSS – Bienestar; también se replicarían las carencias actuales del IMSS. Por ejemplo, la tasa de atención que, en 2020 fue de 32%, es decir, 7 de cada 10 personas afiliadas al IMSS no recibieron atención cuando tuvieron un problema de salud.
3.3 Gasto por persona afiliada al IMSS: Escenario 3
Paquete IMSS ordinario por edad +1.0% PIB
El tercer escenario se calcula con el gpa al SEM del IMSS ordinario y 73.3 millones de personas SSS. El costo por grupos de edad va desde $5,326 para la población entre 0 y 19 años de edad, hasta $12,287 para el grupo de 70 a 79 años. Este escenario suma 562 mil 424 mdp, equivalentes a 1.9% del PIB. Al restar el gasto total de 2023 para la población SSS, el impacto presupuestario sería de 308 mil 833 mdp o 1.0% PIB
La estimación del tercer escenario, aunque es más precisa por utilizar los costos oficiales publicados por el IMSS, mantendría las mismas limitantes del escenario 2 respecto a que la población que efectivamente se atiende en el instituto.
4 Implicaciones de política pública
Durante la existencia del INSABI, la población SSS se incrementó de 15% a 28% de la población total; el presupuesto para atención de enfermedades de alta especialidad, como cáncer de mama, cervicouterino e infantil cayó 20%; la atención en el sistema público se redujo y el gasto de bolsillo para compra de medicinas y atención creció 40%.
Nivelar el gpc del IMSS – Bienestar al del IMSS ordinario requeriría invertir 1 punto adicional del PIB. Mientras que, destinar el gpc actual al total de la población SSS tiene impacto negativo pero las enfermedades y los servicios de salud incluidos son menores.
El OPD IMSS – Bienestar nació con mayores retos que el INSABI pero al igual que él sin una fuente sostenible y suficiente de recursos. Es indispensable reconocer que para lograr que todas las personas tengan acceso a los servicios de salud y ampliar el paquete de servicios para este grupo de la población.


