URL corta: ciep.mx/qJbZ

En este tercer documento de la serie El endeudamiento y la deuda pública abordaremos el tema de la cuenta generacional, la cual muestra las aportaciones monetarias entre el gobierno y las personas de distintas generaciones, así como sus implicaciones en el sistema fiscal mexicano. En el segundo documento (https://ciep.mx/l0T7) se explicó cómo afecta la transición demográfica a la sostenibilidad fiscal. Ahora, se analizará cómo se distribuirían los recursos públicos entre las presentes y futuras generaciones, dadas las políticas públicas actuales. Las implicaciones de tener un sistema fiscal en desequilibrio son de suma cero, esto significa que la deuda que no pagan las presentes generaciones, quienes utilizaron los recursos fiscales, deberá ser pagada por las futuras generaciones, quienes, posiblemente, nunca se beneficiaron de la misma.

 

1 Introducción

El sistema fiscal tiene una restricción presupuestaria intertemporal: los ingresos fiscales presentes y futuros deben ser iguales al gasto público presente y futuro. Cualquier desequilibrio (ingresos menores al gasto o viceversa) generaría inequidades fiscales entre las diferentes generaciones. Las políticas públicas actuales, aunque pudieran parecer viables en el corto plazo, de mantenerse sin cambios, podrían hacer que las siguientes generaciones terminen pagando más impuestos y recibiendo un menor gasto público. Un sistema fiscal desbalanceado, bajo la condición aquí mencionada, podría provocar cambios inesperados en la estructura del gasto y de las tasas impositivas, con implicaciones en pobreza, redistribución del ingreso y equidad intergeneracional.

La presente investigación describe qué es la cuenta generacional, así como sus implicaciones para las finanzas públicas y la sociedad. Al final, se expondrá el efecto de las políticas sobre la distribución de los recursos públicos entre presentes y futuras generaciones.

2 Aportaciones netas

En México, el SHRFSP es el principal indicador de deuda pública del país. Acorde con la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP (2020)), se prioriza que este se mantenga constante como porcentaje del PIB, o bien, que disminuya en los siguientes cuatro años. Sin embargo, el SHRFSP deja de lado, si bajo las políticas actuales, el gobierno será capaz de hacer frente a sus obligaciones sociales y financieras de largo plazo. Por ejemplo, pago de pensiones, demanda de servicios educativos superiores y de posgrado, así como el gasto en salud por la transición epidemiológica, el cual podría tener cambios significativos a razón de la crisis de la Covid-19, entre otros cambios derivados por la evolución en la estructura etaria de la población.

Para obtener un indicador de la posición fiscal del gobierno que incorpore las obligaciones sociales y financieras de corto y largo plazo, se debe partir de la restricción presupuestaria intertemporal (Auerbach, Gokhale, and Kotlikoff 1994). Como se describió en el segundo documento de la serie Deuda pública y sostenibilidad fiscal, los ingresos públicos recaudados y los que se espera recaudar en el futuro deben ser suficientes para cubrir las obligaciones sociales y financieras presentes y futuras. Es decir, los impuestos que pagan las presentes generaciones, más los impuestos que pagarán las futuras generaciones, deberán ser iguales al gasto público que se ejercería en ambas generaciones.

La cuenta generacional indica la diferencia entre lo que pagan y reciben las presentes generaciones, respecto a lo que tendrían que pagar las siguientes generaciones para recibir los mismos bienes y servicios públicos. Para lo anterior, es necesario proyectar los impuestos y el gasto público mediante el uso de perfiles demográficos1. Este procedimiento estima una recaudación y un gasto público potencial, por año y edad, bajo el supuesto de que las políticas públicas se mantienen constantes (Auerbach, Gokhale, and Kotlikoff 1994; Kotlikoff 2018; ONU 2013). Esto permite conocer las aportaciones netas: impuestos pagados mediante el ISR, el IEPS, las importaciones y el IVA, menos el gasto público recibido mediante las transferencias en salud, educación y pensiones. De esta forma, se logra evaluar la equidad intergeneracional de las políticas públicas actuales sobre las futuras generaciones (Auerbach, Gokhale, and Kotlikoff 1994; Kotlikoff 2018; ONU 2013).

Cuando las políticas públicas están desequilibradas hay una distribución inequitativa de los recursos públicos entre generaciones. Por ejemplo, si actualmente las políticas tributarias no recaudan lo suficiente, cubriendo así parte del presupuesto mediante endeudamiento, las futuras generaciones deberán pagar más impuestos para saldar la deuda que se adquirió en el pasado, restando, además, recursos para temas como inversión en infraestructura, salud e innovación, entre otros. Si bajo las políticas actuales las aportaciones netas de las futuras generaciones son mayores a las de las presentes generaciones, entonces las políticas públicas generarían una inequidad fiscal intergeneracional.

3 Cuenta generacional en México

Bajo las políticas públicas actuales, un niño recién nacido en 2020 pagaría 138 mil 770 pesos en aportaciones netas, mientras que un recién nacido a partir de 2021 pagaría 992 mil 066 pesos, durante el transcurso de su vida (ver Cuadro1). Esto implica que las futuras generaciones tendrían que pagar 616% más que las presentes generaciones para recibir los mismos bienes y servicios públicos que actualmente se proveen, tanto en cantidad como en calidad.


En la cuenta generacional también se reflejan los efectos de las inequidades de género
. Dado que hay diferentes salarios para mismos trabajos en el mercado laboral, así como diferentes condiciones de trabajo entre sexos, las aportaciones netas de las mujeres son actualmente inferiores a las de los hombres. Bajo las políticas públicas actuales de recaudación y las condiciones presentes en el mercado laboral, no sólo se está generando una inequidad fiscal entre mujeres y hombres, sino también entre mujeres y hombres de las distintas generaciones.

La cuenta generacional refleja la inequidad fiscal entre generaciones que existe en México, bajo las políticas públicas actuales. Gran parte de la inequidad fiscal se debe a la transición demográfica y a la forma en que las pensiones están financiadas, incluyendo las cuentas individuales, cuyos ahorros están depositados en diferentes bonos de deuda del gobierno. A partir de los 50 años, las aportaciones netas de las personas se vuelven negativas, ya que el monto de recursos públicos que se destinan a cubrir sus necesidades, como pensiones y salud es mayor al monto de recursos que pagan mediante sus impuestos (ver Cuadro 1). Esto genera un flujo negativo que debe ser saldado mediante transferencias que hacen las generaciones más jóvenes hacia aquellas que tienen mayores edades.

4 Implicaciones de política pública

La cuenta generacional muestra si las políticas públicas actuales son viables en el largo plazo, así como la inequidad que genera entre las presentes y futuras generaciones. Los resultados obtenidos muestran que, en México, estas políticas generarían una inequidad fiscal intergeneracional de 616%. Esto significa que las futuras generaciones deberían pagar 854 mil 296 pesos más que las actuales generaciones a lo largo de su vida para recibir los mismos bienes y servicios públicos, tanto en cantidad como en calidad. Dada la transición demográfica y la actual política de pensiones, las personas más jóvenes están transfiriendo implicitamente2 recursos hacia las personas de mayor edad, ya que las aportaciones netas de los últimos son negativas. Más aún, la redistribución de recursos públicos también se manifiesta por sexo. Al existir diferencias en el mercado laboral por salarios y participación, las aportaciones netas de las mujeres son inferiores a las de los hombres. Las políticas actuales podrían incrementar las brechas de género en el futuro.

Con la información de los perfiles demográficos y la cuenta generacional en México, se puede proyectar el nivel de endeudamiento resultado del desequilibrio de las políticas públicas actuales. En el cuarto y último documento de la serie Deuda y sostenibilidad fiscal, se abordarán las proyecciones de deuda pública, dado los desequilibrios fiscales, generacionales y de género que el sistema fiscal generaría de no realizar los cambios requeridos de manera oportuna.


  1. Explicados en el segundo documento, disponible en https://ciep.mx/l0T7
  2. Es una transferencia implícita debido a que las personas no perciben de manera directa esta transferencia de recursos.

 

Ver referencias

Auerbach, Alan J., Jagadeesh Gokhale, and Laurence J. Kotlikoff. 1994. “Generational Accounting: A Meaningful Way to Evaluate Fiscal Policy.” Disponible en https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3191355.

Kotlikoff, Laurence J. 2018. “Assesing Fiscal Sustainability.” Disponible en https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3191355.

ONU. 2013. “National Transfer Accounts Manual: Measuring and Analysing the Generational Economy.” Disponible en https://www.un.org/en/development/desa/population/publications/pdf/development/NTA_Manual_04Sept2013.pdf.

SHCP. 2020. “Criterios Generales de Política Económica 2021.” Disponible en https://www.finanzaspublicas.hacienda.gob.mx/work/models/Finanzas_Publicas/docs/paquete_economico/cgpe/cgpe_2021.pdf.