Ahora bien, después de septiembre de 2008, viene la caída de “Lehman Brothers” y consigo el colapso del sistema financiero, a raíz de esto, el precio de la mezcla mexicana cae a un precio de 38 dólares por barril[1] [3]. Sin embargo, es en el 2011 cuando la “Primavera Árabe” que surgía en Libia, Egipto, Yemen y otros países causa una restricción en la oferta del petróleo y por consiguiente un incremento en los precios del crudo, llegando el precio de la mezcla mexicana a un precio de 104.4 dólares por barril [3]. Mientras que en el 2012 sanciones en contra de la política nuclear de Irán, causan una restricción nuevamente en la oferta del petróleo impulsando el precio a 108.0 dólares por barril [3].
Estos incrementos en los últimos años del precio del petróleo, han tenido una relación importante en la proporción de los ingresos petroleros sobre los ingresos del Sector Público, ya que desde el 2011 hasta el 2014, éstos se han mantenido entre el 33.7% y 32.7% [2]. De tal forma que, con las caídas que ha venido teniendo actualmente el precio del petróleo internacional y asimismo el precio de la mezcla mexicana (80.2 dólares por barril[2]), añadiendo el estancamiento de la producción de petróleo en México, es importante tener en mente que le sucedería a los ingresos del Gobierno Federal de presentarse una caída que pase la barrera de los 80 dólares por barril. Por consiguiente se tendrían las siguientes preguntas: ¿cómo se plantearía la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación del 2015? ¿Se mantendría el precio a 82 dólares por barril o la bajarían a otro nivel de precios? y de bajar el precio, ¿se aumentaría la deuda para el ejercicio fiscal 2015?[3]



