Política de atención en educación dirigida a NNA que habitan en comunidades indígenas.

En el PEF se encuentran todos los recursos financieros para atender el sistema educativo nacional pero está demostrado que, el simple hecho de gastar no implica tener una educación pública de calidad. Para la evaluación del gasto educativo, en términos de eficiencia y efectividad, es esencial conocer cuánto se gasta en cada política educativa y cómo se están gastando los recursos. La estructura programática es útil para entender el panorama contable del presupuesto y un instrumento necesario para la rendición de cuentas. Sin embargo, no es una herramienta amigable para identificarlas políticas educativas para las que se están gastando los recursos públicos y tampoco para determinar quiénes son los beneficiarios de dichos recursos. Tomando en cuenta esta característica de la estructura programática y, la necesidad de tener un presupuesto educativo que evidencie más allá de montos por ramos, objetos de gasto o PPs, se implementa la Ruta de Gasto Público (RGP) para analizar el gasto de educación básica. La RGP es una herramienta para vincular los elementos del sistema educativo nacional y los objetivos de las políticas educativas con el presupuesto federal. Dichos elementos y objetivos se traducen en diez ejes: Alumnos; Autoridades educativas; Currículo nacional; Diversidad lingüística, social y cultura; Evaluación; Formación profesional docente, Infraestructura física educativa; Materiales educativos; Servicio profesional docente y Vinculación con la comunidad y gestión escolar.

El objetivo del estudio es seguir el presupuesto, repensar su lógica y traducirlo en un lenguaje más comprensible, específico y coherente con las políticas educativas y finanzas públicas. Siguiendo la RGP es posible: 1) identificar cuánto se gasta en educación básica, 2) asignar ese gasto entre los diez ejes y 3) analizar la incidencia que tiene el gasto en el ingreso de los beneficiarios. Al terminar la RGP se tiene para cada eje: el monto, los PPs que lo atienden, las instituciones de la APF responsables de ejecutar el presupuesto y los beneficiarios del gasto. Tener el gasto distribuido en ejes de la RGP es relevante por varias razones. La primera es de carácter normativo, la educación de calidad es un derecho fundamental y es ineludible revisar que el Estado garantice el cumplimiento del mismo. Cada vez más, el Estado busca transitar de un sistema educativo cuyo objetivo era la cobertura a un sistema cuyo objetivo sea el aprovechamiento escolar. El aprovechamiento escolar es el resultado de la calidad educativa y éste depende de varios factores e individuos como son los alumnos, docentes, escuela, materiales educativos, comunidad escolar, entre otros. La segunda razón es de carácter económico. Toda política educativa requiere de un presupuesto para ser operable y considerando que los recursos son escasos, éstos deben ser gastados eficiente y efectivamente. De no ser así se desperdician recursos que podrían ser utilizados en políticas que sí tengan un impacto en la calidad educativa.