La reestructuración del sistema de educación media superior es una medida que busca mejorar la calidad de la educación. Esto aumentaría las oportunidades de los estudiantes para obtener un mejor empleo y/o para continuar con estudios de nivel superior.

El propósito de esta simulación es, que sirva para que los hacedores de políticas, los tomadores de decisiones y la sociedad en general, puedan apreciar los efectos que tendría modificar la forma en la que se imparte la educación media superior en México. Se realizó un ejercicio de política pública, en el que mediante variables concretas y relevantes, se simuló la implementación de una política que reestructura el nivel medio superior. Dicha reestructuración, consiste en modificar la actual composición de tres subsistemas (bachillerato general, bachillerato tecnológico y profesional técnico), en un sistema más integral que esté formado sólo por bachillerato general y bivalente.[1]

Simulación

La simulación considera unificar a los subsistemas, bachillerato tecnológico y profesional técnico, de forma que los estudiantes de este último, también reciban una educación bivalente, es decir, tanto académica como vocacional. Esto, conducirá a un sistema educativo más integral, tanto en la parte educativa como en la administrativa, por lo que se espera una mejoría en la calidad de la educación y que los recursos económicos sean mejor aprovechados.

Con esta reestructuración, los estudiantes del subsistema profesional técnico aprenderán a desarrollar habilidades y conocimientos esenciales para el trabajo y la vida en la sociedad. Además, sus egresados obtendrán el certificado de bachillerato (obligatorio a partir de 2012), con lo que este subsistema dejará de tener carácter terminal; en cambio, tendrán la posibilidad de continuar con la educación superior, además de obtener un empleo formal gracias al título de nivel técnico que también recibirán.

Los principales supuestos que fundamentan tanto la metodología implementada como los resultados obtenidos son los siguientes: (1) al unificar los subsistemas, los estudiantes de profesional técnico obtendrán resultados similares a los estudiantes de bachillerato tecnológico en la prueba ENLACE: (2) al ser la educación bivalente más atractiva para los jóvenes, la demanda por este servicio educativo aumentará, con lo que la cantidad de estudiantes esperados en el actual subsistema profesional técnico mostrará un incremento; (3) al tener costos unitarios diferentes para cada subsistema, el costo total de la educación media superior, una vez hecha la reestructuración, cambiará y; (4) la mejora de la calidad de la educación estará mejor distribuida, ya que la población que asiste al subsistema profesional técnico pertenece a hogares en situación vulnerable, por lo que la unificación de subsistemas los beneficiará al recibir una mejor educación.

 Resultados

Mejor educación

La implementación de  la política, elevará la cantidad de estudiantes que obtendrían una puntuación que los coloque en la clasificación de logros bueno y excelente en el área de comprensión de lectura, alcanzando un 64.3 por ciento. La cantidad de estudiantes que obtendrían estos niveles de logro en habilidad matemática sería de 38.3 por ciento (Figuras 1 y 2). Este resultado es evaluado a través de la prueba ENLACE, que mide cómo los estudiantes aplican los conocimientos adquiridos en la escuela en el mundo real.

Más educación

La matrícula en el subsistema profesional técnico aumentará. En un periodo de 10 años, a partir del 2012, tendría 30,631 estudiantes adicionales a los esperados para dicho periodo. Esto, debido a que el bachillerato bivalente tiene una mayor demanda que el profesional técnico (Figura 3).

Costo de implementación

El costo de implementación de la política para el periodo 2012-2021 sería de 19,175.3 millones de pesos. Con esto, el presupuesto estimado para la subfunción educación media superior sería mayor que el esperado, ya que cada año tendrían que presupuestarse 1,917.5 millones de pesos extra (Figura 4). Esta cifra representa 0.4 por ciento de los recursos destinados a la función educación en 2012, y 2.7 por ciento de lo asignado a la subfunción educación media superior para el mismo año.[2] Esto se debe a que las erogaciones necesarias para brindar la educación bivalente son mayores que las de la educación profesional técnica.

Incidencia

Los jóvenes que pertenecen a hogares socioeconómicamente vulnerables serán beneficiados con la implementación de esta política, ya que la mayoría de ellos sólo tienen acceso a escuelas del subsistema profesional técnico. Esto se debe a las condiciones de desigualdad en el ingreso a la educación media superior. Al realizar un análisis sobre la participación de los estudiantes de educación pública de nivel medio superior, de acuerdo al nivel de ingresos de sus hogares y al subsistema al que están inscritos, se encontró que la participación en la educación profesional técnica es mayor entre los jóvenes que pertenecen a deciles de ingresos bajos (1 y 2), sumando el 15.5 por ciento del total de la población matriculada en media superior. Por el contrario, la participación en bachillerato general y tecnológico es mayor entre aquellos que pertenecen a los deciles más altos (9 y 10), sumando el 15.8 por ciento (Tabla 1).

Comentarios finales

En la simulación de política realizada encontramos que, una reestructuración del sistema de educación media superior que unifique a los subsistemas de bachillerato tecnológico y profesional técnico, llevaría a mejorar la calidad de la actual educación profesional técnica. Así, se lograría reducir la vulnerabilidad en la que se encuentran los estudiantes de este subsistema, brindándoles una mejor educación y mayores oportunidades.

El compromiso adquirido por el Gobierno, de alcanzar la cobertura universal en educación en los próximos años, hace urgente la puesta en acción de medidas que reduzcan o eliminen las externalidades negativas  creadas por el propio sistema de educación, antes de expandir la oferta de estos servicios educativos.

A pesar de que en años recientes se han llevado a cabo reformas en materia de educación media superior, aún son latentes las diferencias entre los tres subsistemas que conforman este nivel, cuyo resultado es la desigualdad de los niveles de conocimiento y desarrollo de habilidades que adquieren sus estudiantes. El sistema actual está generando un círculo vicioso en el que los estudiantes que pertenecen a grupos vulnerables, a causa de sus antecedentes socioeconómicos, reciben una educación incompleta en donde no adquieren los conocimientos, ni desarrollan las habilidades, necesarios para enfrentarse al mundo real.

Ver referencias

[1] Este boletín es un resumen del proyecto de simulación de política titulado “Reestructuración del sistema de educación media superior en México: Mejorando la calidad de la educación”. Para más información sobre el proyecto y el documento favor de ponerse en contacto con el autor. Agradecemos el apoyo recibido para el desarrollo de este proyecto, por parte de la Red Mundial para el Desarrollo (GDN), Resultados para el Desarrollo (R4D) y de la EGAP Gobierno y Política Pública (ITESM – CCM).

[2] Del 2000 al 2012 el Gobierno Federal incrementó los recursos destinados a educación media superior, en términos reales, en 2,406 millones de pesos anuales, en promedio.