Milenio – 21 de Noviembre, 2014

El nuevo recorte en la expectativa del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que anunció Hacienda (de 2.15 por ciento) es una mala noticia que trae nerviosismo y preocupación, además de ser poco conveniente para el ánimo de la inversión privada nacional y extranjera, señalaron los economistas Héctor Villarreal, director-analista del CIEP y Marco Antonio Pérez Valtier, analista del despacho Pérez Góngora.

“Quisiéramos ver algo más vigoroso, porque si la recuperación no termina de instalarse, los rezagos en el país se van acumulando y eso sí nos pone un poco nerviosos”, dijo por su parte Héctor Villarreal.

“Me pone nervioso porque ya llevamos varios trimestres que el gobierno recorta y recorta sus previsiones económicas. Esta es una mala noticia y no muy conveniente para el ánimo y llamar inversiones, ojalá que esto rebote y cambie rápidamente”, añadió el director del Centro de Investigaciones Económica y Presupuestaria (CIEP).

En el CIEP está estimado para el 2015 un crecimiento de la tasa del PIB de 3.4 o 3.5 por ciento, no es tan mala, indicó.

Sin embargo, en la parte de finanzas públicas el escenario no es tan favorable, e incluso “traemos un poquito más de preocupación porque la planeación es por año y no se ve muy claro para el 2015”.

Consideró que aun con este escenario se van a dar muy buenos flujos de inversión privada en conjunto con elementos como un mayor gasto público, se espera que la economía crezca, pero insistió que el problema es que el traer déficit del 4 por ciento no va a aguantar mucho tiempo pues no son sostenibles.

Luego de ofrecer una conferencia ante miembros del Colegio de Economistas de Nuevo León, el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria dijo que de acuerdo a sus estimaciones, el PIB mexicano podría alcanzar un 2.5 por ciento al final del año.

En el mismo evento, Marco Pérez Valtier, socio economista de Pérez Góngora y Asociados, también externó su preocupación por el pobre resultado que ha arrojado la economía mexicana y el nuevo recorte de previsión aplicado por Hacienda.

Pérez Góngora destacó que si se analiza bien el factor de la reforma fiscal puede ser una de las afectaciones del pobre desempeño de la economía.

“Al descontar del PIB el efecto que le está causando los impuestos indirectos como son el IEPS e IVA, además del gasto en el gobierno -de los tres poderes-, se puede observar que la actividad económica privada no está creciendo.
“Y eso sí es muy preocupante”, apuntó.

¿Y para el 2015?

“No vemos el punto de quiebre, el punto que marque el despegue, que digan de aquí ya va a despejar o nos digan que de ahí en adelante inicia un ritmo de crecimiento más sostenido”, señaló el economista.

Mencionó que, desafortunadamente, el gasto público no ha sido motor de crecimiento económico, la realidad es que la economía no crece y el número de pobres sigue en aumento.

“Y el problema es que la población está empobreciéndose, no hay suficientes empleos”, enfatizó.

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