El Producto Interno Bruto (PIB) es un concepto económico que captura el valor monetario de la cantidad de bienes y servicios producidos en un año determinado. Sin embargo, su mayor limitante, hoy en día, es que es una cifra uni-dimensional—i.e. un escalar, un número único—que no está enfocada en las personas que ejecutaron dichas labores de producción y que, por lo tanto, no permite entender las consecuencias que la actividad económica tuvo sobre éstos. Por dicha razón, el presente boletín expone un panorama de la economía basada en el individuo, para reducir la brecha entre un concepto macroeconómico de producción y otro microeconómico de personas. El objetivo final es saber quién produce qué en la economía mexicana.

 

1. México y sus habitantes

Primero, hay que entender que un país está compuesto de una enorme y rica variedad de personas y que, cualquier método de agregación, implica perder información sobre éstos. Entre mayor sea dicha agregación, menor podrá ser el conocimiento de las diferencias y de los atributos intrínsecos de cada individuo. Por lo tanto, el reto principal es encontrar una forma adecuada de mapear a un país usando menos estadísticos—e.g. promedios, medianas—y más a las personas mismas que lo componen y lo habitan.

Segundo, un individuo puede ser relacionado con las características que posee. Sin embargo, la mayoría de éstas no son fijas o constantes a través del tiempo. Por ejemplo, la educación evoluciona, la experiencia laboral se desarrolla, la salud se fortalece o debilita, el estado civil puede cambiar, el nivel y la composición de los ingresos fluctúan, el lugar de residencia puede mudar, entre muchos otros ejemplos. En cambio, el sexo es de los pocos atributos de una persona que perdura durante toda su vida (salvo contadas excepciones); y, la edad, por su lado, aunque siempre está avanzando, tiene una dinámica plenamente predecible e identificable.

De este modo, la complejidad de entender a un país a través de sus personas es evidente. No obstante, lo que sí es posible, es comprender cómo está—o, mejor dicho, estuvo—compuesto un país o región en un punto determinado en el tiempo; es decir, lo análogo a tomar una imagen fotográfica de las características de las personas y de los hogares. Así, aunque no se podrá tener la historia completa sobre de dónde vienen y hacia dónde se dirigen, se puede, al menos, comprender la situación actual o reciente de los individuos.

1.1.   Estructura demográfica en México

El Cuadro 1 muestra el resumen de la Figura 1: la distribución de la población por sexo, edades y deciles (1). Es decir, se utilizaron los dos atributos más predecibles de los individuos, además de su nivel de ingreso. Cabe destacar que, aunque el ingreso de los individuos puede fluctuar a través del tiempo, siempre se podrá ordenar a la población de menor a mayor. Es decir, aunque el nivel de recursos es una característica de los individuos que cambia año con año, a nivel país, siempre habrá una forma de organizar a su población y dividirla en grupos de 10 % cada uno o cualquier otro porcentaje que se desee.

Para los propósitos aquí perseguidos, se construyeron tres grupos: el primero, I-V, el cual agrupa del decil I al V y que representa el 50% de la población con menores recursos; el segundo, VI-IX, el cual conjunta los deciles VI al IX y que significa el siguiente 40% de la población con más ingresos; y, por último, el decil X, el cual concentra el restante 10% de las personas con la mayor cantidad de recursos económicos. Aunque dichos grupos no tienen la misma cantidad de individuos en su interior, se construyeron con el único propósito de resaltar y observar mejor las diferencias entre éstos, así como destacar la desigualdad de los ingresos entre dichos grupos.

cuadro 1

2. PIB versión 1.0: Generación de los ingresos

Una forma de calcular el PIB es mediante la suma de todos los ingresos pagados a los factores de la producción de un país, tales como los sueldos y salarios, honorarios, aquéllos que se derivan por la propiedad del capital, entre otros. Actualmente, el INEGI, BIE (2014) consideran 4 tipos distintos de ingresos y se muestran en el Cuadro 2. La desventaja, como ya se mencionó anteriormente, es que son números uni-dimensionales, los cuales no son posibles extrapolarlos a individuos o a la situación económica de las personas. Es decir, lo único que se puede saber, en su estructura inicial, es que los ingresos del capital fueron los que más aportaron al PIB, seguido por las remuneración de asalariados. Sin embargo, no se sabe quiénes fueron sus productores. Asimismo, el crecimiento del PIB sólo se refiere al crecimiento intertemporal de dichos elementos—otra vez, uni-dimensionales—, dejando de lado el efecto que esto tuvo sobre la población.

2.1.   PIB per cápita

Un acercamiento común para dimensionar cómo el PIB ha sido producido a través de sus individuos es el PIB per cápita (PIBpc). Este concepto es una división simple de la cantidad monetaria del PIB producida en un año determinado, entre la cantidad de personas residentes en un país. Para México, en el 2014, se produjo una cantidad de $17,209,663.3 millones de pesos; y, si se considera que habitaron 120’056,066 personas, se obtiene un PIBpc de $143,346 pesos. No obstante, esta cifra no logra capturar adecuadamente la distribución de la producción entre individuos, pues incluye a niños y a ancianos, quienes no necesariamente participaron en el PIB.

3. PIB versión 2.0: Una perspectiva de individuos

Ahora bien, utilicemos como marco de referencia el Cuadro 1 y asignémosle las cantidades observadas del PIB del Cuadro 2. Las Figuras 2, 3, 4 y 5 muestran estos valores por sexo, edades y deciles. Estos resultados fueron obtenidos mediante la armonización del Sistema de Cuentas Nacionales (INEGI, BIE, 2014) y la ENIGH-MCS 2014 (INEGI, ENIGH-MCS, 2014) y se muestran en el Cuadro 3. La ventaja de hacer lo anterior es que ahora el PIB, en lugar de ser uni-dimensional, se convierte en un concepto de 3 dimensiones: sexo, edad y grupo de deciles.

Adicionalmente, el Cuadro 4 muestra la distancia que hay entre lo observado por grupo y lo que el PIBpc calcula como el promedio de toda la población.

De este modo, se puede concluir lo siguiente:

  1. Los hombres entre 18 y 64 años de edad del decil X son los que más ingresos reciben del PIB, con una cifra del 53% del PIB. Dado que este grupo sólo captura el 4% de la población total, esto significa que su aportación es 14 veces más (≈ 53/4) que lo que el PIBpc calcula.
  2. El segundo grupo que más ingresos recibe del PIB son los hombres mayores a los 65 años de edad del decil X. Dado que este grupo solo captura el 0.4% de la población total, esto significa que su aportación es 10 veces más (≈ 4/.04) que lo que el PIBpc calcula.
  3. El tercer grupo que más ingresos recibe del PIB son las mujeres entre 18 y 64 años de edad del decil X. Dado que este grupo sólo caputra el 4% de la población total, esto significa que su aportación es 3 veces más (≈ 11/4) que lo que el PIBpc calcula.

Consecuentemente, se puede apreciar que el PIBpc no captura correctamente lo observado para más 70 % de la población, debido a que las cifras del Cuadro 4 son notoriamente diferentes a 1 (i.e. el 1 significa una igualdad al PIBpc).cuadro 3

 

 

4. Comentarios finales

Lo que este ejercicio mostró es que un PIB uni-dimensional pierde mucha información referente a la producción y a las características de los individuos. En cambio, un PIB basado en individuos ayuda a señalar, por ejemplo, que los hombres del decil X son el segmento demográfico que más produce y aporta al PIB: capturando el 57 % del PIB y significando sólo el 5 % de la población.

Un área de oportunidad para este tema es, en lugar de hablar de un crecimiento del PIB uni- dimensional, se pudiera tratar el crecimiento del PIB a nivel sexo, edades y deciles. Es decir, estimar cómo es que estos grupos de interés cambiaron sus ingresos de un año a otro. Esto permite construir sobre el concepto tradicional del crecimiento del PIB y detallar, en mejor medida, un concepto macroeconómico y su impacto a nivel microeconómico. Esto permitirá, en un futuro, tener más imágenes fotografías para entender cuáles han sido los rumbos y caminos que cada segmento demo- gráfico ha tenido en el transcurso del tiempo.

Además, uno de los objetivos principales de la política fiscal es la reducción de la pobreza y de la desiguladad. Por este motivo, entender cómo han evolucionado los diferentes segmentos de la población en sus indicadores económicos pudieran ayudar a diseñar mejor, tanto la recaudación de impuestos, como la asignación del gasto público.


  1. Cada decil representa un 10% de la población y ésta está ordenada de menores (I) a mayores (X) ingresos.
  2. Los Cuadros 2 y 4 fueron actualizados el 15 de mayo de 2015. A las figuras únicamente se les agregó información relevante.

Ver referencias

INEGI, BIE (2014). Banco de información económica. Disponible  en  www.inegi.org.mx/sistemas/bie, dentro de Cuentas Nacionales y de Producto Interno Bruto Trimestral.  Información obtenida el día 1 de febrero de 2016.

INEGI, ENIGH-MCS (2014). Módulo de condiciones socioeconómicas de la encuesta nacional de in- greso y gasto de los hogares 2014. Disponible enhttp://www.inegi.org.mx/est/contenidos/ Proyectos/encuestas/hogares/modulos/mcs/mcs2012/default.aspx.