Introducción

El pasado 13 de agosto de 2014, se anunciaron los primeros bloques que se subastarán a través de la Ronda Uno. En esta primera ronda, se espera  una inversión anual de $8,525 millones de dólares entre 2015 y 2018 [3], un volumen de 3,782 millones de barriles de petróleo crudo equivalente (MMbpce) de reservas 2P y 14,606 MMbpce de recursos prospectivos [3]; estos últimos, provenientes de una oferta de “(…) 169 bloques, de los cuales, 109 corresponden a proyectos de exploración y 60 a proyectos de extracción”[3] (para ver cuáles son los bloques específicamente, ver Cuadro 1).

Debido a la magnitud y a la importancia que tiene esta primera ronda, en la definición de la nueva dinámica de exploración y producción de hidrocarburos en el país, es importante entender su diseño, ya que las subastas o licitaciones, de acuerdo a Peter Cramton (2005), son un método transparente de asignación, las cuales, si son bien diseñadas, son capaces de maximizar los ingresos de un país en desarrollo como México; específicamente, a través de sus dotaciones de petróleo y de gas [1].

Tomando como referencia lo anterior, el objetivo del presente boletín es entender el propósito de una subasta como la Ronda Uno, así como conocer cuáles son las mejores prácticas para un diseño adecuado de este tipo, para hacer, finalmente, una breve explicación de los tiempos y del método propuesto por la Secretaría de Energía (SENER) de cómo se elaborará la Ronda Uno.

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Propósito de una subasta

Una subasta es un método formal y transparente de asignación [1]. En ella se establecen reglas y su transparencia beneficia a los jugadores importantes del proceso, en este caso, a las compañías (licitadores) y al país (vendedores). Por el contrario, los procesos informales,  como la negociación a través de orden de llegada[1],  tienen una carencia de transparencia y son susceptibles al favoritismo y a la corrupción, la cual quebranta competencia de mercado [1].

En una licitación, como la que se llevará a cabo en la Ronda Uno, una de sus principales ventajas, de acuerdo a Rodriguez y Suslick (2009), es la tendencia que tiene esta en asignar las áreas[2] a aquellas compañías que harán mejor uso de ellas, lo cual es logrado a través de la competencia entre licitadores [2]. De este modo, las compañías (licitadores) con mayores estimaciones sobre el valor de un área correspondiente son más propensas a ofertar una mayor cantidad de dinero y, por consiguiente, de ganar un derecho sobre el área o bloque (en el caso de México, esto se podrá dar a través de contratos de producción compartida, utilidad compartida o de concesiones).

Teniendo en consideración todo lo anterior, una subasta o licitación de un área, para la exploración y/o extracción de hidrocarburos, tiene como propósito el establecer adecuadamente el precio y las asignaciones de los recursos escasos en un escenario de incertidumbre.

Puntos importantes en el diseño de una subasta      

Retomando a Cramton (2005), el diseño y el proceso de una licitación es de particular importancia para un país en vías desarrollo [1]. Por consiguiente, el autor establece que, para un adecuado diseño de una subasta, primero se tiene que definir el producto[3]. Dentro de la definición del producto, se encuentra lo siguiente: 1) los términos de la licencia (ya sea un contrato de producción compartida, utilidad compartida o una concesión); 2) el tamaño del área de los bloques; 3) las regalías que se tendrían que pagar dependiendo del contrato; y, entre otras especificaciones 4) las obligaciones fiscales.

Seguido a esto, se tiene que resolver, dentro del diseño de la licitación, lo siguiente:

1) definir si la entrega de contratos debe de ser secuencial o simultánea;

2) definir si la subasta debe de ser estática o dinámica;

3) resolver cuál política de información  se debe llevar a cabo;

4) resolver cómo se deben de establecer los precios de reserva[4]; y

5) examinar los riesgos de corrupción y colusión.

En resumen, según Rodriguez y Suslick (2009), un buen modelo de subasta tiene que considerar los siguientes 5 aspectos [2]:

1) una pre-calificación (por parte de las compañías);

2) una garantía (por parte del Gobierno);

3) un precio de reserva;

4) la forma de subasta; y

5) los factores de la subasta (ej. regalías, contraprestaciones, bono a la firma, etc.).

El ejemplo brasileño

Ya que el Gobierno Federal argumenta que se está siguiendo las mejores prácticas internacionales para el diseño de las subastas, a continuación se presentará como Brasil lleva a cabo su proceso de licitación; lo cual, por su parte, nos otorga una guía de qué esperar a la hora de llevar a cabo la primera ronda de contratos [2].

Primero, la ANP (Agência Nacional do Petróleo, Gás Natural e Biocombustíveis) anuncia las rondas y libera las áreas que serán ofrecidas con su respectivo bono de efectivo mínimo. Segundo, se les requiere a las compañías que prueben sus capacidades técnicas, legales y financieras; así como también, sus intenciones de ser operadores “on-shore”, “offshore” o aguas profundas. Tercero, ya comprobadas sus capacidades e intenciones, las compañías reciben un paquete de datos técnicos que contiene la información geológica y geofísica de las áreas donde desean hacer su oferta para la subasta. Cuarto, se realiza la oferta por parte de las empresas, en donde tienen la capacidad de presentar sus ofertas, ya sean solas o en “joint ventures”, dentro del área donde compraron el paquete de datos técnicos. Y, quinto, la firma del contrato (este paso es ejecutado entre la ANP y la compañía correspondiente, requiriendo un bono a la firma- -un pago con antelación- y una garantía de algún banco donde compruebe la compañía, el consorcio o a la empresa brasileña).

Diseño preliminar de la Ronda Uno

Ahora bien, con la información proporcionada por parte de la SENER, la cronología de la Ronda Uno se establece de la siguiente manera:

1) Entre agosto y noviembre de 2014, La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) hará una retroalimentación con las empresas sobre las áreas anunciadas. Al mismo tiempo la SENER estará definiendo la modalidad y los términos contractuales. Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) definirá las condiciones fiscales y variables de adjudicación. Mientras que Pemex, por otro lado, estará haciendo la migración de los contratos integrales de exploración y producción (CIEP).

2) De octubre de 2014 a enero de 2015, la SENER tendrá la retroalimentación de los  licitadores, referentes a lostérminos y condiciones contractuales, realizando un estudio del impacto social de las actividades petroleras que se llevarán a cabo. Asimismo, durante este tiempo, se estará recabando la información del cuarto de datos.

3) De febrero a abril de 2015, se empezará la venta de bases y apertura del cuarto de datos.

4)  De mayo a septiembre de 2015, se harán las adjudicaciones correspondientes.

5) Por último, de noviembre de 2014 a diciembre de 2015, Pemex decidirá con quien hará sus asociaciones también conocidas como “Farm out”.

Lo anterior, con el objetivo, de acuerdo con la SENER [3], de incrementar la producción de petróleo y gas natural en el corto plazo, incorporar nuevas reservas e incrementar los recursos prospectivos de México.

Comentarios Finales

Concluyendo, ya con el  conocimiento que se tiene sobre el propósito de las licitaciones y el diseño adecuado de éstas, es importante seguir con detenimiento las fechas proporcionadas para la Ronda Uno; para así ver, si se cumplen o no, con los objetivos de un buen diseño de una subasta, estableciendo claramente las reglas que se seguirán a la hora de llevar a cabo las ofertas correspondientes por parte de las compañías y las empresas productivas del Estado, con la finalidad de obtener los recursos de esta primera ronda. Y preguntarnos, ya establecidos los lineamientos, si se cumple, o no, con la asignación óptima de los recursos. Además, de saber si se está llegando al precio adecuado de los bloques. Asimismo, también hay que saber si el desarrollo de la subasta se está dando sin colusiones y sin corrupción, con transparencia. Finalmente, es importante evaluar si se está maximizando los ingresos petroleros de la nación. Esperando que estas preguntas sean contestadas al mismo ritmo en el que se ha establecido el proceso.

Ver referencias

[1] Cramton, P. How best to auction oil rights. University of Maryland, College Park (2005).

[2] Rodriguez, M. R., and Suslick, S. B. An overview of brazilian petroleum exploration lease auctions.Instituto de Geociencias (2009).

[3] Secretara de Energa. Ronda uno. Disponible en http://www.energia.gob.mx/webSener/
rondauno/_doc/Ficha_tecnica_R1.pdf, 2014.

[1] Por orden de llegada se refiere, a la primera empresa que llegue a negociar directamente con el gobierno es aquella que se lleva o trabaja el recurso.

[2] En el caso de México, esto se dará a través de las asignaciones sobre los recursos prospectivos y sobre las reservas 2P.

[3] En el caso de la Ronda Uno, se refiere a una asignación de bloques de áreas para la exploración y/o producción.

[4] Por precios de reserva se refiere, al mínimo de dinero que el gobierno aspira obtener de cada licitación