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SINEMBARGO, 31 de enero de 2018

El 63.8 por ciento de las deducciones en colegiaturas se concentra en los dos deciles de ingresos más altos, es decir, en los más ricos del país, de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

La investigación “La educación privada: gasto tributario con esquema regresivo”, reveló que los alumnos en hogares que cumplen con las características para ser beneficiarios del estímulo fiscal son 2.4 millones, el 80.0 por ciento del total de estudiantes en escuelas privadas.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del año 2016 (ENIGH), analizada por el CIEP, si se distribuyen estos alumnos beneficiados con la deducción de impuestos de acuerdo con su nivel de ingreso y sin considerar nivel educativo, 57.9 por ciento de ellos provienen de los hogares con los ingresos más ricos y sólo el 1.6 por ciento de los hogares con ingresos más pobres.

La investigación del CIEP también detalló que el estímulo fiscal otorgado en los dos deciles más altos aumentó, en comparación con la que existe si se analiza la distribución de todos alumnos de educación privada, sin importar la formalidad o becas totales.
“En un país como México, donde un gran porcentaje de los trabajadores provenientes de los deciles más pobres labora en el sector informal, un estímulo fiscal sobre la renta es regresivo”, expuso el CIEP.

En febrero del año 2011, el entonces Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, firmó un decreto para deducir las colegiaturas del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Esta medida, dijo, buscaría apoyar a las familias mexicanas a sufragar sus gastos en educación, lo que permitirá ampliar sus oportunidades y continuar impulsando la reactivación de la economía.
Junto con los entonces secretarios de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, y de Educación Pública, Alonso Lujambio, Calderón aclaró que el costo fiscal por esta acción se cubrirá con ahorros de la Administración Pública Federal.

El esquema fiscal limita el beneficio a un monto máximo anual por nivel educativo. Siendo para preescolar equivalente a 14 mil 200 pesos, para primaria 12 mil 900 pesos, así como, para secundaria, profesional técnico y bachillerato 19 mil 900 pesos, 17 mil y 24 mil 500 pesos, respectivamente.

Además, se excluye la educación superior por ser el nivel en donde el mayor porcentaje del gasto total en colegiaturas proviene de las familias del decil más alto de ingreso, según quedó estarcido en el Diario Oficial de la Federación, en 2011.
Ambas condiciones se aplicaron a todas las personas físicas, sin diferenciar por nivel de ingresos, escolaridad de los jefes o jefas de familia, ubicación geográfica u otras condiciones socioeconómicas.

De acuerdo con la explicación del CIEP, para ser beneficiarios de los estímulos fiscales; es decir, para poder deducir las colegiaturas de los estudiantes en escuelas públicas, el jefe o jefa de familia debe tener dos características: ser parte de la economía formal y no recibir una beca que cubra el gasto total de la educación del alumno(s).

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