La Jornada – 14 de Diciembre, 2014

Hacienda debe aclarar cómo planea lograr un billón 195 mil 799.7 mdp de ingresos, dicen

Con la caída registrada en el precio del petróleo mexicano, que se ha reducido a prácticamente la mitad en seis meses, la cobertura contratada por el gobierno federal para garantizar los ingresos petroleros del próximo año –con los que se financia un tercio del presupuesto– será insuficiente, por lo que el gobierno tendrá que reducir su gasto público, aumentar impuestos o incrementar el endeudamiento, alertaron especialistas.

Fernando Ramones, integrante del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), creado en 2010 por investigadores y académicos especializados en finanzas públicas, estimó que, con los precios actuales y el tipo de cobertura contratada por el gobierno, sólo se recaudaría 37 por ciento de los ingresos petroleros estimados en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF).

Ramones, recordó que las coberturas contratadas por el gobierno federal para asegurar un precio promedio de 79 dólares por barril sólo cubren 228 millones de barriles exportados al año, cuando la producción total es de 876 millones de barriles en los 12 meses. El promedio diario es de 2.4 millones de barriles.

Lo anterior, cobra especial relevancia si tomamos en consideración que los ingresos petroleros representan entre 30 y 35 por ciento del presupuesto público, por lo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) deberá presentar un desglose detallado para aclarar cómo planea recaudar un billón 195 mil 799.7 millones de pesos que se estimaron en la LIF para 2015 como ingresos petroleros.

Explicó que ese porcentaje de 37 por ciento de recaudación, incluye los ingresos del impuesto sobre la renta petrolera, la cobertura, el complemento de la cobertura, el mpuesto por la actividad de exploración y extracción de hidrocarburos, el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros y la cantidad de barriles exportados, pero no asegurados por coberturas.

Más adelante, indicó que quedan excluidos los ingresos por derechos a los hidrocarburos, el impuestos a los rendimientos petro- leros, ingresos recibidos por el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) de las gasolinas y diesel, que quedaron derogados con las leyes secundarias y en la misma LIF del nuevo régimen fiscal aplicable al sector petrolero.

De esta manera, dijo Fernando Ramones, queda la duda de dónde provendrá el 63 por ciento restante que pretende recaudar la LIF de 2015 y que equivale a más de un billón de pesos.

Al respecto, Carlos Huerta Durán, experto en temas energéticos y presupuestales, advirtió que de continuar la caída en los pretroprecios el gobierno tiene tres alternativas: un recorte en el gasto público, mayor contratación de deuda para compensar los ingresos que se dejarán de percibir o incremento de impuestos.

Huerta Durán insistió en la necesidad de despetrolizar las finanzas públicas buscando otra alternativa de ingresos, porque de lo contrario cuando haya una disminución en los precios del crudo vamos a continuar con este drama que vivimos ahora.

Anticipó que el primer afectado, por la volatilidad de los pretroprecios será Petróleos Mexicanos (Pemex), que acentuará sus pérdidas, las cuales al tercer trimestre de 2014 son de 143 mil millones y fácilmente podrían llegar a 200 mil millones de pesos al final del año, debido a que recibirá menos ingresos, pero sus gastos operativos no disminuyen por lo que aumentará su desequilibrio en su balance financiero. Lo anterior, hace imperiosa la necesidad de realizar una verdadera reforma fiscal progresiva que cobre a los evasores y a los más acaudalados.

Aunado a la volatilidad en los precios internacionales del crudo, hay que añadir que la producción nacional está disminuyendo, entonces hay un coctel molotov, que reduce los ingresos públicos.

Sin embargo, hay una compensación relativa por el alto precio de la gasolinas en el país –en sentido contrario al mercado– que podría de alguna manera compensar la falta de ingresos por la venta de petróleo crudo. Otro factor es la depreciación del tipo de cambio, porque ahorita se reciben más pesos por dólar y esto tendrá un efecto de alivio temporal, concluyó.

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