El Economista – 19 de Junio del 2015

En vez de implementar una pensión universal como la que propone el Ejecutivo —que está en discusión en el Senado— se debería impulsar más la formalidad entre los trabajadores para tener más recursos en el sistema de pensiones y mejorar el monto del retiro.

Luis de la Calle, director general de la consultora CMM, explicó que uno de los problemas de la iniciativa es que realmente no se está empujando a los trabajadores al sector de la formalidad, sino que sólo se les da la posibilidad de tener una pensión aunque hayan trabajado toda su vida en la informalidad.

“El problema verdadero se debe atacar de fondo con la creación de empleos formales y ello se logrará solamente a través de incentivos fiscales. La iniciativa del gobierno sólo se enfoca a un sector de la población y aun así los recursos que le darán serán insuficientes para sobrevivir y al mismo tiempo será una presión para las finanzas públicas”, explicó.

Refirió que si bien es positivo apoyar a las personas más vulnerables, no se está haciendo de la manera correcta. Indicó que para que la pensión universal sea viable, los recursos deben provenir del cobro del Impuesto Sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado.

“De esta manera, la pensión universal no fondeada se convierte en minoría y la pensión fondeada en mayoría. Sí se requiere una pensión universal, pero la clave es fomentar la formalidad, pues a través de ello, las personas pueden hacer sus propias contribuciones, complementadas por el Estado y la cuota social”, detalló.

Petróleo, lejos de financiar

De acuerdo con la propuesta del gobierno, la pensión universal será financiada con recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), pero cuando las reservas del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo logren representar 3% del PIB, 10% de estos recursos se destinará para complementar el fondo de dicha pensión.

Al respecto, De la Calle comentó que aún faltarán varios años para que el gobierno pueda tomar recursos de las reservas del fondo, por lo que es indispensable que replantee su propuesta de pensión universal, pues de lo contrario absorberá gran parte del PEF.

“Si tenemos una reforma energética exitosa que incremente de una manera importante los hidrocarburos que se extraen del subsuelo, México tendrá el fondo y las pensiones se podrán financiar, pero hoy el panorama es diferente y no hay recursos para esta pensión”, sostuvo.

Preocupa crecimiento poblacional

Alejandra Macías, integrante del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), mencionó que el crecimiento poblacional de adultos mayores es un tema que debe preocupar, ya que para el 2020 habrá más de 14 millones de personas de 65 o más años.

“Actualmente, el Programa de Pensión para Adultos Mayores no alcanza a cubrir a todos los que necesitan este beneficio. Bajo esta lógica, en un futuro será más complicado lograr una cobertura de 100% si no se lleva a cabo una reforma al sistema de pensiones a fondo”, aseguró.

Recordó que con dicho programa, los adultos mayores sólo reciben 580 pesos mensuales, un monto insuficiente para sobrevivir.

Macías expuso que el gobierno contaría con mayores recursos para fondear mejores pensiones si se dejaran de destinar grandes cantidades a las pensiones de ex trabajadores de empresas extintas, como Ferrocarriles Nacionales y Luz y Fuerza del Centro.

“Estas empresas ya no cuentan con trabajadores activos que aporten recursos para el pago de pensiones y aunque se crearon fideicomisos para este fin, los recursos no han sido suficientes, por tanto, el gobierno federal asume esta deuda con recursos del presupuesto”, manifestó.

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