Según la Ley de Impuesto Sobre la Renta, para el ejercicio 2013, la tasa debía pasar de 30 por ciento a 29 por ciento. Sin embargo, en la Iniciativa de Ley presentada por el Ejecutivo Federal ante la Cámara de Diputados, se considera mantener la tasa máxima, teniendo como justificación, mantener unas finanzas públicas sanas.

Dentro de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, en el apartado de disposiciones de vigencia  temporal [1], en su artículo segundo, fracción I, inciso f), se menciona lo siguiente:

Reglas para los Ejercicios Fiscales 2010, 2011 y 2012.

I. Para los ejercicios fiscales de 2010, 2011 y 2012, se estará a lo siguiente:

f) Para los efectos del artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, se calculará el impuesto correspondiente conforme a las disposiciones contenidas en dicho precepto, aplicando lo siguiente:

Lo anterior, fue justificado por el hecho de que, durante el año 2009, la actividad económica de nuestro país cayó en recesión. Lo cual propició el debilitamiento de la recaudación tributaria por parte del Estado, representando una caída en los ingresos tributarios, pasando de representar el 9.9 por ciento del PIB en 2008 a 9.4 por ciento en 2009

Posteriormente dentro de la misma disposición temporal, fracción II, inciso f), se dispone lo siguiente:

II. Para el ejercicio fiscal de 2013, se estará a lo siguiente:

f) Para los efectos del artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, se calculará el impuesto correspondiente conforme a las disposiciones contenidas en dicho precepto, aplicando lo siguiente:

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Sin embargo, para el ejercicio fiscal de 2013, el Ejecutivo Federal a través de la ILIF [2], propone mantener la tasa de ISR durante el ejercicio fiscal de 2013 en 30 por ciento. Esta propuesta, tiene como argumento la incertidumbre sobre el futuro desempeño de las economías más importantes del mundo, principalmente los problemas de sustentabilidad de las finanzas públicas en diversos países de Europa y en Estados Unidos de América [3].

Por lo anterior, el Ejecutivo Federal considera conveniente que se prolonguen las medidas  adoptadas. De este modo, contar con un sistema tributario que permita fortalecer la recaudación para dar viabilidad financiera a los programas de gasto social.

1. Recaudación

El Impuesto Sobre la Renta es el impuesto que mayores ingresos representa para la Federación, 21.6 por ciento en la ILIF 2013; es decir, el 5 por ciento del PIB. En términos absolutos, lo anterior representa una recaudación de 815,796.3 mdp. Cada persona física [4] pagará en promedio $11,845.2 pesos de ISR al año (ver Cuadro 4); por otro lado, las personas morales pagarán, aproximadamente  $272,742.9 pesos. Las estimaciones realizadas son consistentes con la distribución de pago entre ambos tipos de contribuyentes.

A continuación, se realizará un análisis de incidencia del impuesto sobre las personas físicas únicamente. Al mismo tiempo, se mostrará el mismo análisis de haberse cumplido lo dispuesto en la Ley del ISR, de disminuir la tasa a 29 por ciento. Posteriormente, se hará una estimación de como hubiera cambiado la recaudación.

2. Incidencia

En el cuadro 4, se muestra el pago promedio por contribuyente, según su decil de ingreso neto total per cápita [5]. La información utilizada proviene de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010 (ENIGH) [6], así como del simulador de ISR del CIEP. Se puede observar que, los dos deciles más altos de ingreso, pagan el 86.7 por ciento de dicho impuesto, y los dos deciles más pobres, reciben 0.48 por ciento por concepto de subsidio al empleo. Por cada peso que recibe el decil I, como parte del subsidio al empleo, el decil X paga 90.9 pesos de ISR (ver Cuadro 4).

Por otro lado, con una tasa de ISR del 29 por ciento, el pago promedio por contribuyente habría sido de 11,571.76 pesos al año, una disminución del 2.3 por ciento respecto al escenario propuesto por el Ejecutivo Federal de mantener la tasa. La distribución de la participación por decil se mantendría casi invariable [7]. Cada contribuyente del diez por ciento más rico pagaría 1,244.55 pesos menos, es decir, una disminución del 2.6 por ciento, y cada contribuyente del diez por ciento más pobre recibiría 32.4 pesos más de subsidio, un aumento del 6.2 por ciento. Ahora, por cada peso de subsidio que recibe el decil I, se pagan 83.4 pesos de impuesto por parte del decil X (ver Cuadro 4).

Con una tasa del 29 por ciento, la recaudación disminuiría en 2.3 por ciento en comparación con el esquema del 30 por ciento, es decir, 18,833.82 mdp menos que lo propuesto. Esta disminución representaría el 1.16 por ciento de los ingresos tributarios no petroleros y 0.48 por ciento de los ingresos totales de la Federación.

En este escenario la recaudación sería de 796,962.48 mdp. Los ingresos por ISR pasarían a representar del 21.6 por ciento, propuesta en la iniciativa de ley, al 21.1 por ciento de los ingresos totales.

  1. Publicada en el D.O.F. del 7 de diciembre de 2009.
  2. Artículo 21, fracción I, sección 7, inciso f) de la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación 2013.
  3. Exposición de motivos de la ILIF 2013, fracción IV, sección 7.
  4. Contribuyente activo (SHCP, 2012).
  5. El ingreso utilizado para mediciones de pobreza monetaria de CONEVAL.
  6. Es la última encuesta levantada por el INEGI.
  7. Con una variación de 0.05 por ciento, en promedio.