El riesgo de que un hogar incurra en gastos catastróficos por motivos de salud aumenta si pertenece a los deciles más pobres. El porcentaje promedio de hogares dentro de los tres primeros deciles de ingresos que enfrentaron gastos catastróficos en 2000, superaron en 2.5 veces al promedio perteneciente a los últimos tres deciles. Para el 2010, esta razón disminuyó a 1.5.

INTRODUCCIÓN

Uno de los objetivos que debe perseguir todo sistema de salud es el garantizar protección financiera a la población beneficiaria del sistema.La protección financiera, es medida a través del porcentaje de hogares que incurren en gastos catastróficos por motivos de salud y por medio del índice de justica en la contribución financiera.2 En este boletín sólo se abordará el primer indicador para el caso mexicano, enfocándose en el periodo 2000 al 2010 y su estructura por decil de ingreso.

EL GASTO CATASTRÓFICO POR MOTIVOS DE SALUD (2000-2010)3

Un hogar con gasto catastrófico por motivos de salud se delimita como aquel que destina más del 30.04 por ciento de su capacidad de pago al financiamiento de la salud de sus miembros. Es decir, si la contribución financiera de los hogares (CFH), la cual mide el porcentaje de la capacidad de pago destinado al gasto en salud, supera el 30.0 por ciento, entonces se origina un riesgo de empobrecimiento a consecuencia de gastos en salud no planificados. Según el Informe de Rendición de Cuentas en Salud del 2008 expuesto por la Secretaría de Salud (SSA), se ha considerado un umbral del 20.0 al 40.0 por ciento con el objeto de capturar los hogares que presentan gasto en salud empobrecedor.

Utilizando la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), el porcentaje de hogares que presentaron gastos catastróficos, independientemente de que hayan reportado o no gasto en salud, ha exhibido una disminución del 0.8 puntos porcentuales de 2000 al 2010. Durante dicho periodo este porcentaje ha mostrado variaciones en su comportamiento tendencial. Esto es, en el periodo 2000-2002 se presentó una disminución del 0.5 por ciento del porcentaje de hogares que incurrieron en gastos catastróficos por motivos de salud. No obstante, de este último año al 2006 se presentó una clara tendencia a la alza en este porcentaje de aproximadamente 0.8 por ciento. Para el 2008, las cifras sugieren una disminución del 1.2 por ciento, superando la meta establecida en el Programa Sectorial de Salud 2007-2012 referente a la reducción en 10.0 por ciento de la proporción de hogares con gastos catastróficos por motivos en salud, empleando como línea base la cifra del 2006. Para los dos años consecutivos, se observó un incremento del 0.2 por ciento de este porcentaje, lo que significa que 796,579 hogares presentaron riesgo de empobrecimiento por atención médica en el 2010.
(véase Gráfica 1).

Cabe señalar que la crisis financiera mundial aunado al brote epidémico de la influenza AH1N1 ejerció efecto en el aumento del porcentaje de hogares que enfrentaron gastos catastróficos por motivos de salud en el periodo 2008 a 2010. En esta línea de ideas, se incorpora la posibilidad de que dicho aumento en el porcentaje se deba a una modificación de la capacidad de pago de las familias mexicanas. Este tipo de gasto se presenta con mayor frecuencia en los deciles de ingreso más pobres, indistintamente de la condición de aseguramiento, localidad u otra variable demográfica.

En este sentido, el promedio del porcentaje de los hogares que enfrentaron gastos catastróficos por motivos de salud en el 2000, correspondientes a los primeros tres deciles de ingresos, superaron en 2.5 veces al promedio perteneciente a los últimos tres deciles. Para el 2010, dicha circunstancia presentó un notorio cambio al disminuirse esta razón a 1.5 (véase gráficas 2 y 3). A pesar de ello, los datos sugieren que el riesgo de que el hogar incurra en gastos catastróficos por motivos de salud aumenta conforme el hogar pertenece a los deciles más pobres.

GASTO CATASTRÓFICO POR MOTIVOS DE SALUD DE LOS HOGARES QUE REPORTARON GASTO EN SALUD (2000-2010)

Al considerar en el análisis sólo aquellos hogares que reportaron gasto en salud, se observa un aumento en el porcentaje de hogares con gasto catastrófico durante el periodo del análisis. Destacándose una diferencia de 0.4 puntos porcentuales entre 2000 y 2010 (véase Gráfica 4).

El año en el cual se registra el valor más elevado durante estos años es el 2006, con 5.4 por ciento de los hogares que reportaron gasto en salud e incurrieron en gasto catastrófico por motivos a este rubro.

Aunado a ello, durante estos años, se han presentado dos caídas en el porcentaje, distinguiéndose la de 2006-2008 siendo ésta de 1.1 por ciento. La anterior, atribuida a los beneficios originados del Seguro Popular. Empero, dicho logro se vio mermado por el aumento en la misma proporción del porcentaje para el 2010.

Por otra parte, pero no menos importante, los hogares que se encuentran en los primeros
deciles son los que con mayor frecuencia reportan no haber gastado en salud, debido a su condición de ingreso. En promedio, 46.6.4 por ciento de los hogares pertenecientes al primer decil reportaron no haber incurrido en gastos en salud durante el periodo del análisis. En contraste, el porcentaje anterior se reduce para el último decil, siendo éste del 30.3 por ciento. Lo anterior, pudiese ser evidencia de que los hogares más pobres no se encuentran insertados dentro del sistema de salud debido a un problema económico y no a un buen estado de salud. Evidenciando de esta manera, la utilización de remedios caseros, demora que se hace de la atención médica formal y con ello la generación de gasto catastrófico en estos hogares.

COMENTARIOS FINALES

El que parte de la población mexicana se encuentre no asegurada, aunada a una proporción de asegurados con percepciones negativas en la calidad de los servicios otorgados de salud, conlleva al financiamiento de bolsillo y a la preferencia a los servicios otorgados por el mercado privado.5 Lo anterior, propicia una situación de riegos de empobrecimiento, en el sentido en que la población paga más de lo que debería en relación a su capacidad de pago.

Es necesario resaltar que el gasto catastrófico debe considerarse bajo una percepción relativa sobre la capacidad de pago y no exclusivamente a una atención de urgencias, discapacidad o enfermedades crónicas. Dado que por comprar medicamento una familia de escasos recursos pudiese enfrentar este tipo de gasto catastrófico, sin omitir que los más afortunados en términos de ingresos también presentan esta situación, y no se ve disminuida a lo largo del tiempo. Los datos enmarcan este último punto, ya que para el 2000, 2.5 por ciento de los hogares del último decil presentaron gastos catastróficos por motivos de salud, mientras que para el 2010 este porcentaje aumentó a 2.7 por ciento.

Por ello, es indispensable se aborde este tema con mayor profundidad para posibilitar la identificación de los determinantes del gasto catastrófico, su incidencia y con ello, propiciar la mejor toma de decisiones que realmente mermen los riegos de empobrecimiento en México.

Ver referencias

  • Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, CONEVAL (2007). Nota Técnica 001/2007: Aplicación de la Metodología para la Medición de la Pobreza por Ingresos y Pruebas de Hipótesis 2006. Recuperado el11 de agosto de 2011, de http://www.coneval.gob.mx/contenido/med_pobreza/1017.pdf
  • Dirección General de Información y Evaluación del Desempeño, DGED (2002). Documento Técnico Número 1: Encuesta Nacional de Evaluación del Desempeño- Protección Financiera. Recuperado el 22 de agosto de 2011, de http://www.salud.gob.mx/unidades/evaluacion/ened2002/doc_tecnicos/documento1.pdf
  • Dirección General de Evaluación del Desempeño, DGED (2009 y 2010). Rendición de Cuentas en Salud 2008 y 2009. Recuperado el 22 de agosto de 2011, de http://www.dged.salud.gob.mx/contenidos/dedss/rcs.html
  • Dirección General de Información y Evaluación del Desempeño, DGED (2000). Síntesis Ejecutiva: Hogares con Gastos Catastróficos por Motivos de Salud. México 2000. Recuperado el 22 de agosto de 2011, de http://www.sinais.salud.gob.mx/descargas/pdf/SE04_HogaresGastosCatastroficos.pdf
  • Fundación Mexicana para la Salud, FUNSALUD (1994), “Propuesta para el Avance del Sistema de Salud en México”, Economía y Salud. Instituto Nacional de Estadística y Geografía, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos (1998-2008): Micro datos. Recuperado el 23 de agosto de 2011, de http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/Proyectos/Encuestas/Hogares/regulares/Enigh/default.aspx
  • Murray, C. y Frenk, J. (2000), Un Marco para Evaluar el Desempeño de los Sistemas de Salud. Bull World Health Organ, vol.78, n.6, pg. 717-731. Recuperado el 22 de agosto de 2011, de http://www.scielosp.org/pdf/bwho/v78n6/v78n6a04.pdf
  • Organización Mundial de la Salud, OMS (2000). Informe sobre la salud en el mundo 2000: Mejorar el desempeño de los sistemas de salud. Recuperado el 20 de agosto de 2011, de http://www.who.int/whr/2000/es/index.html

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  1. Murray y Frenk (2000) y OMS, (2000).
  2. El Índice de Justicia en la Contribución Financiera mide el grado de equidad en el financiamiento del sistema de salud. DGED, (2002).
  3. Se utiliza la metodología desarrollada por la Unidad de Análisis Económico (UAE) de la SSA, conforme a la colaboración de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud; Instituto Nacional de Salud Pública; Fundación Mexicana para la Salud A.C. y la Dirección General de Evaluación del Desempeño. Las estimaciones del presente Boletín difieren, en promedio, en 0.09 puntos porcentuales de las cifras oficiales, posiblemente debido a las claves de gastos consideradas en el denominador.
  4. DGED, (2009).
  5. DGCA, (2000).