El proceso de formación inicial de un maestro no es el mismo en todo el mundo. Mientras en México, los docentes estudian en escuelas independientes a las universidades, conocidas como “escuelas normales”, en Corea del Sur existen universidades para la educación. El plan de estudios y perfil del docente también varía considerablemente. En Alemania, los aspirantes a maestros reciben educación escolarizada por 3.5 años y educación frente al aula durante 2 años. Por el contrario, en Chile, los estudiantes de la licenciatura de pedagogía no tienen un currículo estandarizado, por lo que los años de estudios son variantes. De acuerdo con la OCDE, los países se benefician cuando los perfiles definen de una manera clara lo que se espera que los maestros sean capaces de saber y aprender. La formación inicial de un maestro no sólo debe proveer el entrenamiento básico para enseñar cierta asignatura o conocimientos en pedagogía; ésta también necesita desarrollar las habilidades que los maestros necesitan para llevar a cabo prácticas e investigaciones en el aula.[1]

El objetivo de este boletín es hacer una breve descripción del proceso de formación inicial en México, Alemania, Chile y Corea del Sur.[2] Es pertinente explicar cómo es el proceso de formación, por el cual, un aspirante a docente transita. No es posible hacer una comparación internacional dado que cada país cuenta con diversos sistemas de formación inicial.

Formación inicial de los docentes de primaria en México

En México, el proceso de formación inicial de los docentes se realiza en escuelas normales que funcionan con un currículo centralizado. La preparación y certificación de los maestros está administrada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de, la Dirección General de Educación Normal y Actualización del Magisterio. Las escuelas normales no están reconocidas como auténticas instituciones de educación superior. Si bien, la educación normal tiene el nivel de licenciatura desde 1984, las instituciones normalistas no han asumido las tres funciones específicas de la educación superior: docencia, investigación y difusión. Tampoco su administración, organización y funcionamiento están regulados con base en las normatividades propias de las universidades. De acuerdo con (Ducoing, 2013), si la profesionalización significa exclusivamente otorgar el título de licenciado a los egresados, el problema estaría resuelto. Pero si la profesionalización implica hacer del sistema normalista una especie de sistema universitario de formación de docentes, que asuma los preceptos, las directrices, las orientaciones y las finalidades, así como la vida académica que se fomenta y se experimenta en cualquier universidad, las instituciones normalistas se perciben, después de tres décadas de instauración de la licenciatura, como una perspectiva todavía muy lejana y sombría.[3]

A partir de 1984, el proceso de formación inicial de los maestros de educación básica se caracteriza por las siguientes etapas:

a) Educación escolarizada: Después de haber obtenido el certificado de educación media superior, los estudiantes que quieran obtener el título de docente en educación primaria deben matricularse en alguna de las 460 escuelas normales del país.[4] La preparación académica se divide en seis programas de formación docente: educación preescolar, educación primaria, educación secundaria, educación física, educación especial y otras licenciaturas (ej. Educación artística e inicial). El plan de estudios está estructurado en ocho semestres, cada uno con una extensión estimada de 18 semanas. Las competencias que definen el perfil de egreso de un docente de educación primaria se agrupan en cinco grandes campos: a) habilidades intelectuales específicas; b) dominio de los contenidos de enseñanza; c) competencias didácticas; d) identidad profesional y ética y e) capacidad de percepción y respuesta a las condiciones de sus alumnos y del entorno de la escuela.

b) Educación en la práctica escolar: Consiste en actividades escolarizadas, realizadas en la escuela normal. Esta etapa consiste en la observación y la práctica educativa bajo orientación. Las actividades están contempladas en 35 asignaturas, distribuidas a lo largo de los primeros seis semestres, combinando el trabajo directo en las escuelas de primaria, con la preparación de las estancias y el análisis de las experiencias obtenidas, que se realizan en la escuela normal (SEP, 2014).

c) Prácticas en condiciones reales de trabajo: Esta etapa se desarrolla en los dos últimos semestres de la formación inicial. Los estudiantes se responsabilizan de tiempo completo de un grupo de educación primaria, con la asesoría continua de un tutor y con el apoyo del personal docente de la escuela normal.

Formación inicial de los docentes de primaria en Alemania

En Alemania, la formación de los maestros de primaria se realiza, en su mayoría, en universidades públicas e institutos de formación que son responsabilidad de los estados y está basada en currículos estandarizados.[5] De acuerdo con (Halasz, 2004), una de las fortalezas del modelo de formación inicial alemán, es la gran oportunidad que brinda al usuario (es decir, a las escuelas primarias) de tener maestros adaptados a sus necesidades, ya que éste puede tener control sobre la estructura y contenido de la formación inicial.

Aunque la formación profesional está basada en currículos descentralizados, la formación inicial de los maestros de primaria se caracteriza por las siguientes etapas a nivel nacional:

a) Educación profesional escolarizada: Después de recibir el certificado de educación media superior, los estudiantes deben matricularse en una universidad. El plan de estudios abarca 3.5 años e incluye dos grandes áreas: 1) ciencia de la educación que incluye el análisis de su historia y de los diferentes sistemas educativos 2) especialización por materia (historia, idiomas, ciencias sociales, civismo, entre otros). Durante esta etapa, los estudiantes tienen que mostrar su capacidad de investigación científica, por medio de un ensayo. Para concluir esta etapa presentan un examen intermedio.

b) Educación profesional práctica: Esta etapa tiene un periodo de entre 1 y 2 años, que depende principalmente de la especialidad. Los objetivos de esta etapa son proveer de prácticas profesionales relacionadas con la especialización y aplicar didácticamente sus investigaciones en las escuelas primarias. La educación profesional práctica tiene las siguientes características:

  • Seminarios de introducción.
  • Acompañamiento de un maestro tutor.
  • Evaluación presencial de las clases.
  • Retroalimentación por medio de seminarios con otros maestros practicantes y tutores.

Formación inicial de los docentes de primaria en Chile

El proceso de profesionalización de la formación docente de primaria en Chile inicia a finales de la década de los 60 y finaliza en 1974, con el cierre de las escuelas normales. Derivado de este proceso, la formación inicial de los maestros de educación primaria se lleva a cabo en universidades o institutos profesionales. Una de las principales modificaciones de la formación inicial ocurrió con la reforma de la Ley Orgánica de la Educación, con la cual se otorga autonomía universitaria y libertad académica en las universidades. Esto resto toda autoridad al Ministerio de Educación para regular la formación docente que se imparte en las universidades e instituciones. A pesar de estas modificaciones, existen dos organismos reguladores de la educación superior en Chile, que afectan también a las carreras de pedagogía: el Consejo Superior de Educación y el Sistema Nacional de Acreditación de las Carreras de Pregado. De acuerdo con (Ávalos,2003) el Consejo de Educación Superior tiene como tarea intervenir en el reconocimiento y certificación oficial de nuevas universidades e institutos. La Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado lleva a cabo los procesos de acreditación de carreras y programas a títulos profesionales.

En Chile existen alrededor de 61 universidades e instituciones con aproximadamente 727 diferentes programas de formación inicial docente con un periodo en promedio de 4 años. Derivado de la autonomía universitaria y poca autoridad del Ministerio de Educación en la regulación docente, no hay información sobre la estructura de la formación inicial (OCDE, 2003)

Formación inicial de los docentes de primaria en Corea del Sur

En Corea del Sur, la formación inicial de docentes de primaria se lleva a cabo en universidades nacionales de la educación. La formulación y la implementación de las políticas de la formación inicial están centralizadas. La preparación, certificación y empleo de los maestros está administrada por el Ministerio de Educación.

En total son 13 universidades nacionales de la educación y, a pesar de los diferentes planes de estudio que guardan cada una de las instituciones, el currículo de la formación inicial de maestros de primaria guarda cierta uniformidad (Ingersoll,2007). El periodo consta de 4 años, con 140 créditos, distribuidos en 2 etapas:

a) Cursos intensivos: Esta etapa consiste en cursos generales y de especialidad pedagógica. Los cursos generales corresponden al 30.0% del currículo. De este total, el 65.0% son cursos en áreas de humanidades, ciencias sociales y naturales, teoría pedagógica y educación física. El 35.0% de los cursos generales son electivos y pueden ser relacionados con lenguaje, idiomas, literatura, entre otros.

Los cursos de especialidad pedagógica corresponden al 70.0% del currículo. Estos consisten en 11 temas que incluyen psicología pedagógica, sociología pedagógica, filosofía pedagógica y administración de la clase y escuela.

b) Horas prácticas: La etapa de horas prácticas varía entre seis y nueve semanas. Los docentes participan en programas que incluyen diversas actividades como la observación dentro del aula, participación docente en clase, administración del aula y de la escuela.

Conclusión

En México, las normales siguen siendo las principales instituciones formadoras de maestros, sin ser propiamente instituciones del nivel de educación superior, dado que no cumplen con las características propias de una universidad: investigación científica y directrices. Por un lado, en países como Alemania y Corea, la formación inicial ha tomado un rumbo de profesionalización y especialización con currículos estandarizados por los gobiernos estatales y nacionales, respectivamente. Por el otro, en países como Chile, la formación de docentes está a cargo exclusivamente de las universidades sin estar regulada por el gobierno. El salario refleja qué tan atractiva, en términos económicos, puede llegar a ser la carrera de docente. De acuerdo con cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el salario de un docente recién egresado en México es el más bajo en comparación con estos países ($24,188.3 al mes). Por el contrario, el salario más alto se percibe en Alemania ($77,740.9 al mes).

Tomando en cuenta la experiencia internacional, toda reforma educativa, que conlleva el rediseño del modelo educativo, debe considerar su formación inicial. Sin embargo, México ha desplazado el tema de la formación inicial en México en su reforma educativa.

 

 

 

[1] Conclusiones obtenidas en Teachers Matter: Atractting, Developing and Retaining Effective Teachers publicado en 2005 por la OCDE.

[2] Se describen estos países por ser países con sistemas de formación inicial descentralizados y centralizados. Con el objetivo de servir como contraste con el caso mexicano.

[3] Actualmente, además de las normales existen algunas universidades que dan un título de Lic. En Educación.

[4] Según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del ciclo escolar 2015-2016, existen escuelas 460 normales. De las cuales, 6 son de sostenimiento federal, 260 son de estatal y 194 son particulares.

[5] Los currículos estandarizados están desarrollados y definidos por las secretarías estatales de educación y cultura. Dichas secretarías forman parte de la Conferencia de Ministros de Cultura y Educación, que el ente que asegura la comparabilidad, reconocimiento y estandarización de la formación de los maestros en todos los estados (KONFERENZ,K,2014)

Ver referencias

Ávalos, B. (2003). La formación docente inicial en Chile. Santiago. consultado el día 17 de mayo del 2017, 11.

Ducoing Watty, P. (2013). La Escuela Normal. Una mirada desde el otro.

Halasz, G., Santiago, P., Ekholm, M., Matthews, P., & McKenzie, P. (2004). Attracting, Developing and Retaining Effective Teachers: Country Note: Germany.

Ingersoll, R. (2007). A comparative study of teacher preparation and qualifications in six nations.

KONFERENZ, K (2014). The education system in the Federal Republic of Germany 2013/2014.

OECD (2003). Teachers matter: Attracting, developing and retaining effective teachers: activity country background report for Chile.