CNN Expansión – 09 de Septiembre, 2014

Analistas advierten presiones en las finanzas públicas debido a la baja recaudación tributaria; un cambio en la política monetaria de EU podría complicar aún más el panorama para el país.

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) — Para poder cumplir con lo establecido en el Paquete Económico del próximo y ante la menor captación de ingresos petroleros, el Gobierno de Enrique Peña Nieto tendrá que recurrir a un mayor déficit presupuestal y con ello a más endeudamiento, lo que podría generar presiones a las finanzas públicas en el mediano plazo, advierten expertos.

Para 2015, el Ejecutivo contempla un déficit total que representa el 4% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir 641,510 millones de pesos (mdp). Esta cifra es mayor a los 620,416 mdp que el Congreso de la Unión aprobó para el ejercicio fiscal actual.

Cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) muestran que el valor de la producción de la economía mexicana al cierre de junio era de 13.44 billones de pesos.

La Secretaría de Hacienda ha indicado que, sin considerar la inversión de Pemex, el déficit para 2015 llegará a 1% del PIB desde el 1.5% de 2014, y que continuará con su reducción gradual para alcanzar el equilibrio a partir de 2017. Sin embargo, al tomar en cuenta los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) el saldo negativo representa el 4% del PIB.

Los RFSP miden las necesidades de financiamiento para alcanzar objetivos de políticas públicas y contemplan al Instituto Para el Ahorro Bancario (IPAB), las adecuaciones de registros de la deuda pública, la inversión financiada asociada a los Pidiregas, la intermediación financiera de la Banca de Desarrollo y el Fondo Nacional de Infraestructura y los fondos de fomento.

“Con un mayor déficit se incrementará la deuda contratada, que este año terminará arriba del 40% del PIB;  de seguir así puede terminar en 2018 cerca del 50%”, explicó en entrevista el director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), Luis Foncerrada.

Hasta 2013 la deuda neta representó 35.5% del PIB; mientras que en julio de este año el endeudamiento neto del sector público sumó 6.307 billones de pesos, según cifras de Hacienda.

Aunque varios especialistas coinciden en que México aún tiene margen para endeudarse, el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Villarreal, considera que esta brecha está presionada, ya que la recaudación tributaria es baja, aunado a que la inminente alza en las tasas de interés, derivado de la normalización de la política monetaria en Estados Unidos, podría elevar el servicio de la deuda y poner presión a las finanzas públicas mexicanas.

“[La normalización de la Fed] va a implicar que los inversionistas busquen mejores rendimientos e incrementar las tasas de interés lleva a mayores costos”, dijo Foncerrada.

“Se cree que como hay bajo crecimiento económico una política fiscal expansiva ayudaría a salir del bache, tal vez esto se justifique, pero con todo lo que se está anunciando [proyectos de infraestructura, pensiones] vemos difícil que el déficit disminuya en el corto y mediano plazos”, agregó.

Estira y afloja por la deuda

Se espera que el Congreso viva una acolarada discusión por el Paquete Económico de 2015. A finales de 2013 un grupo de 44 senadores del PAN, PRD y PT presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para declarar la invalidez del endeudamiento adicional contemplado en el Paquete Económico de 2014.

“No estamos diciendo que se cancele el déficit, sino que digan a que proyectivos van para ver si es cierto que son proyectos productivos”, detalló el abogado constitucionalista que asesora a estos senadores, Luis Pérez de Acha.

Explicó que el endeudamiento extra que se aprobó para 2014 no acredita el destino de la deuda solicitada a inversión pública productiva, por lo que es inconstitucional y espera que la SCJN resuelva la sentencia este mes.

Barclays en tanto indica que los debates del Congreso se verán impulsadas por el PAN tratando de cambiar el régimen fiscal y aunque el partido no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras, esta discusión podría ser relevante en el Senado.

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