Sin EmbargoMX – 27 de Marzo del 2015

El envejecimiento de la población general en México para 2030 traerá problemas para el presupuesto de salud y la prestación de servicios públicos eficientes e incluyentes, de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), una organización de la sociedad civil que, a través del análisis formal y la investigación, busca incidir en el desarrollo de las finanzas públicas y la economía pública.

La organización denunció que actualmente ni los 515.5 millones de pesos destinados a la función salud en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2015, ni la infraestructura o el personal designado a salud es suficiente para atender a las personas que necesitan recibir un tratamiento médico.

Mencionan que una de las principales problemáticas son las enfermedades del corazón, diabetes e hipertensión, derivadas del sobrepeso y obesidad que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut 2012), padecen 47.9 millones de mexicanos, es decir 72 por ciento de la población, aunque datos actualizados del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), apuntan a que la cifra ha aumentado a 60.6 millones.

“En 2012, 22.4 millones de personas fueron diagnosticadas con hipertensión y, en el mismo año, los individuos con diabetes tipo 2 aumentaron a 6.4 millones de personas. Aunado a esto, en 2030 la población se concentrará en adultos entre 40 y 50 años, por lo que es muy probable que los mexicanos con necesidad de atención médica aumenten. Esto agravará el problema de proveer servicios de salud pública eficientes e incluyentes”, denuncia el CIEP.

Actualmente se observan bajas tasas de mortalidad, aumento en la esperanza de vida, caída en tasas de fecundidad y aumento de las enfermedades crónicas.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), en 2015 se registran 121 millones de mexicanos, mientras que en 2030 esta cifra aumentará a 134 millones, población que estará conformada por menos jóvenes y más personas en edad madura o vejez

Este cambio en la población está directamente relacionado con los servicios de salud que demandará la sociedad en el futuro.

La investigadora del CIEP, Alejandra Macías, dijo que es imposible saber con certeza cuántas personas tendrán la necesidad de recibir tratamiento. Sin embargo, la investigadora aseguró que conocer las enfermedades más comunes entre los mexicanos y la probabilidad de que se enfermen es esencial para poder estimar a cuánto ascendería el gasto en salud.

La experta especificó que las enfermedades más frecuentes en México se deben a cinco factores principales: alto índice de masa corporal (IMC), alto nivel de azúcar en la sangre, el tipo de dieta, consumo de alcohol y presión arterial alta. Además se pueden añadir también el tabaquismo y la falta de actividad física.

En cuanto a las enfermedades que causan muerte prematura, de acuerdo con el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME)  de 1990 a 2010 ha habido una transición, pues desaparecieron los padecimientos relacionados con la diarrea, infecciones respiratoria,a ccidentes y la atención prenatal como principales causas de muerte, pero sobresalen las enfermedades de riñón y cirrosis.

El gasto en salud está definido por la cantidad de personas que en determinado momento experimentarán la necesidad de recibir un tratamiento médico para curar una o varias enfermedades y que en realidad lo reciban. “Dado que lo anterior no es posible saberlo con anticipación y certeza, la información descrita es clave para realizar posibles proyecciones y poder conocer qué tan probable que los individuos se enfermen y de qué”, informa el CIEP en su estudio.

“Conforme las personas envejecen, las enfermedades aparecen, por tanto, dado que la población en los próximos años se concentrará en adultos mayores de 40-50 años, es muy probable que los individuos con necesidad de atenderse, es decir, de recibir un tratamiento médico, aumente. Asimismo, el factor principal de riesgo en nuestro país es la presencia de sobrepeso y obesidad, el cual deriva en enfermedades como diabetes, hipertensión y enfermedades del corazón.

Por estas razones, es muy probable que si actualmente ni el presupuesto, ni la infraestructura, ni el personal designado a salud es suficiente, en unos cuantos años esta situación podría agravarse, tomando en cuenta que el 50 por ciento del gasto en salud sigue siendo privado y el gasto público no ha presentado aumentos considerables”, concluye el organismo.

VER NOTA