El pasado 30 de abril del 2013 fue publicada la Cuenta de la Hacienda Pública Federal correspondiente al ejercicio fiscal 2012. El presente boletín tiene como objetivo mostrar la distribución de gasto en educación ejercido durante este periodo en cada nivel educativo. Además, analizar la incidencia de estos recursos de acuerdo al decil de ingreso al que pertenecen los beneficiarios de estos.

Contexto

De acuerdo con la Cuenta Pública 2012 (CP), durante el ejercicio fiscal el Gobierno Federal gastó 528,794.5 millones de pesos en educación básica, media superior, superior y posgrado. De estos recursos, el 66.8 por ciento se destinó a educación básica, el 18.5 y 13.9 por ciento a educación superior y media superior, respectivamente, y sólo el 0.9 por ciento restante a posgrado. Por su parte, la composición estudiantil de la educación pública en nuestro país se encuentra distribuida de manera similar, el 77.6 por ciento de los estudiantes se encuentran en el nivel básico, el 13.4 y 8.5 por ciento en nivel medio superior y superior, respectivamente, y el 0.4 por ciento en posgrado.

Hallazgos

La variación porcentual de lo ejercido en 2012 con respecto al 2011, indica un incremento de 3.0 por ciento, en términos reales, en el mismo rubro, es decir, la suma del gasto en las subfunciones educación básica, media superior, superior y posgrado. Mientras que las tasas de crecimiento real entre subfunciones para este mismo periodo son 0.9 por ciento en básica, 11.1 en media superior, 6.6 en superior y -16.1 por ciento en posgrado. Al comparar el Presupuesto de Egresos 2013 (PEF) con respecto a la Cuenta Pública 2012, se obtienen tasas de variación real negativas, o sea que se presupuestaron menos recursos para ejercer durante el 2013 que lo ejercido en 2012, aunque es probable que, si los recursos disponibles lo permiten, al final del año fiscal en curso el gasto realizado sea mayor que el presupuestado. Para la subfunción educación básica el decremento es de -3.2 por ciento, para la educación media superior de -7.1 por ciento, para superior -2.7 por ciento, y para posgrado de -1.3 por ciento. A su vez, la suma presupuestada para 2013 de estas subfunciones es -3.7 por ciento menor, en términos reales, que lo ejercido por estas en 2012 (Tabla 1).

Implicaciones

Al realizar un análisis de incidencia sobre la participación de la población en educación pública básica, media superior, superior y posgrado, de acuerdo con el decil de ingresos al que pertenecen los estudiantes, se encontró que la educación básica favorece más a los pobres, pues la participación del 20 por ciento de la población más pobre es de 27.6 por ciento, mientras que la del 20 por ciento de la población más rica es de sólo 9.7 por ciento. En educación media superior, la población más favorecida es la clase media, pues la población en los deciles de en medio (3 a 8) representa el 68.3 por ciento de la matrícula total.

El caso de la educación superior y el posgrado es totalmente distinto, ya que la población de los deciles 9 y 10 (los más ricos) concentran el 32.2 por ciento de la participación en educación superior, y el 69.6 por ciento de posgrado. El porcentaje de participación de la población con menos recursos (deciles 1 y 2), es de 8.2 por ciento en educación superior y de 1.1 por ciento en posgrado. Estas cifras reflejan un carácter regresivo tanto del gasto como de la impartición de estos servicios educativos, ya que los más ricos se benefician en mayor medida que los más necesitados.

Finalmente, al considerar todos los niveles educativos, se observa un sistema educativo progresivo, es decir, los más pobres son los más beneficiados, pues la participación en educación pública por parte de los más pobres es de 24.1 por ciento, mientras que la de los más ricos es de 12.8 por ciento. Sin embargo, no se debe perder de vista que este fenómeno se debe a la gran cantidad de pobres que únicamente asisten a educación básica (Gráfica 1).

Comentarios finales

La evidencia muestra que el gasto público en educación se encuentra asignado en su gran mayoría a la educación básica, estructura que no cambia entre los años 2011 y 2013. Esta asignación parece obedecer a la cantidad de estudiantes que hay en este nivel educativo, pues representan la mayor parte de la población estudiantil del sistema educativo nacional. Al dividir a los estudiantes de acuerdo con el decil de ingresos al que pertenecen, se observa que la distribución en este nivel es progresiva, ya que la población más pobre muestra una mayor participación en la educación básica. Sin embargo, así como la diferencia en gasto y matrícula es grande entre la educación básica y el resto de los niveles educativos. En la incidencia esta variación no es la excepción, aunque en este caso la diferencia es negativa, es decir, los más pobres tienen menor participación en niveles de educación más avanzados.

Esta combinación de comportamientos entre los diferentes indicadores (gasto, matrícula e incidencia), tienen diversas consecuencias, entre ellas destaca el hecho de que a pesar de que los pobres reciben la mayor parte de los beneficios provenientes del gasto público en educación, y de los propios servicios educativos, estos no son capaces de alcanzar los beneficios de la educación media superior y superior, y mucho menos de posgrado. El problema de esto, radica en que precisamente estos niveles tienen mayor impacto en el ingreso de las personas, y por lo tanto, en su bienestar. De forma que los más necesitados no logran obtener las herramientas que los pueden impulsar en mayor medida a la movilidad social.

Esta situación hace inaplazable la necesidad de buscar alternativas que logren incrementar la participación de la población de menores ingresos en niveles de educación media superior, superior y posgrado. Estas alternativas están estrechamente relacionadas con el gasto público, pues es uno de los mecanismos más eficientes de redistribución de la riqueza, de forma que los tomadores de decisiones deberán tomar en cuenta el enfoque presupuestario al momento de implementar las políticas públicas necesarias solucionar esta situación. Además, actualmente se tiene el compromiso de incrementar la cobertura en educación media superior y superior, por lo que será necesario destinar más recursos a estos rubros durante los próximos 10 años.

Ver referencias

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). 2011. Medición multidimensional de la pobreza en México. México.

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). 2011. Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010. México.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). 2012. Cuenta de la Hacienda Pública Federal 2011. México.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). 2013. Cuenta de la Hacienda Pública Federal 2012. México.

Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). 2013. Presupuesto de Egresos de la Federación 2013. México.