El objetivo de este trabajo es dar a conocer las características de la educación media superior y de sus estudiantes y egresados en el mercado laboral, así como los efectos causados por el tipo de bachillerato que se estudió. Los resultados que se muestran fueron calculados a partir de la Encuesta Nacional de Trayectorias Educativas y Laborales de Educación Media Superior, 2008 (ENTELEMS).[1]

Para ello, primero se describe la composición del sistema de educación media superior, las preferencias de elección de los diferentes tipos de bachillerato y las particularidades encontradas entre aquellos que han trabajado por lo menos tres meses en un mismo empleo. Después, se realizan algunos contrastes entre las características de los estudiantes y egresados del nivel medio superior y su situación en el mercado laboral. Finalmente, se comenta un breve análisis sobre dichos hallazgos.

Características de la Educación Media Superior

De acuerdo con la ENTELEMS, en el año 2008 del total de estudiantes de Educación Media Superior y Superior, que tenían entre 15 y 29 años de edad,  56.4 por ciento se encontraba estudiando este último nivel y 38.8 por ciento algún tipo de EMS.

La composición que tenía el sistema escolarizado del Nivel Medio Superior era 59.5 por ciento de estudiantes en bachillerato general, 29.1 por ciento en tecnológico o bivalente y 11.4 por ciento en profesional técnico. Sólo el 9.6 por ciento estudiaba en el sistema abierto. Además, 77.6 por ciento se encontraba inscrito en bachilleratos públicos y el resto en escuelas privadas.

El 36.0 por ciento de estos alumnos eligió el tipo de bachillerato en el que se encontraba debido a que le gustaban los estudios o carreras que se impartían, 23.7 por ciento lo hizo porque es lo que le quedaba más cerca de su casa y el 22.9 por ciento lo eligió porque le permitiría continuar con estudios de nivel superior (en el caso de bachillerato general o bivalente).

En cuanto a la escuela elegida, la estructura y proporción no cambió de manera significativa, por lo que las preferencias son semejantes a la elección de tipo de bachillerato. El 28.4 por ciento de los estudiantes eligió su escuela porque se impartían cursos de su interés, 24.8 porque era la más cercana a su domicilio y 22.6 por ciento por el prestigio o buen nivel educativo.

Al realizar el mismo ejercicio diferenciando entre alumnos de escuelas públicas y privadas, resultó que cuando la escuela era pública, 40.7 por ciento de los estudiantes eligió por la cercanía, 23.1 por el prestigio y 18.6 por ciento a causa del interés en los cursos o carreras. Cuando era privada, 40.4 por ciento decidió por el prestigio, 20.0 por ciento debido al interés en los estudios y 15.8 por ciento lo hizo por la cercanía.

Respecto a los individuos cuyo nivel de instrucción era sólo Medio Superior,[2] 49.4 por ciento de ellos, realizaron sus estudios en bachillerato general, 31.4 en tecnológico, 19.2 en profesional técnico y 6.9 por ciento en el sistema abierto. Dentro de esta población, 78.4 por ciento estudió en instituciones públicas y el resto en privadas.

Del total, 89.2 por ciento concluyó sus estudios, 53.1 por ciento lo hicieron en bachillerato tecnológico y profesional técnico, 46.9 por ciento en bachillerato general. A su vez, 77.7 por ciento egresó de escuelas públicas, el resto de privadas. La eficiencia terminal fue mayor en las instituciones de educación privadas pues 92.2 por ciento de sus alumnos concluyeron el nivel medio superior, mientras que en las escuelas públicas fue el 88.4 por ciento.

Los motivos de deserción de los casi 800 mil alumnos que no concluyeron la educación media superior, fueron: 35.2 por ciento no lo hizo debido a cuestiones de índole económica, 27.0 por ciento refiere a problemas familiares, 19.3 por ciento respondió diferentes motivos, para el 10.31 por ciento los estudios eran difíciles y 8.17 por ciento encontró empleo.

Por otro lado, de las personas que se encontraban estudiando el nivel superior al momento de la encuesta, 67.9 por ciento estudió en bachillerato general, 15.9 en tecnológico y 15.6 profesional técnico.[3] Lo anterior, es congruente con el hecho de que aquellos que optaron por estudiar el bachillerato general y bivalente lo hicieron con el fin de continuar con estudios de educación superior.

Características de los Egresados de Educación Media Superior[4]

El 79.4 por ciento de las personas que al momento de la encuesta tenían como nivel de instrucción la educación media, había trabajado por lo menos 3 meses (en un mismo trabajo) desde que ingreso a estudiar algún tipo de bachillerato.

El 89.1 por ciento había tenido de uno a cuatro empleos, 62.5 por ciento inició en un trabajo nuevo entre 2004 y 2008. El 2007 fue el año en que más jóvenes tuvieron su primer empleo (13.9%), seguido de 2006 (13.3%) y 2005 (11.1%), y fue también el año en que más primeros empleos hubo (16.8%).

Para 34.8 por ciento de los empleos que han tenido estas personas no ha sido requerido algún nivel de estudios, sin embargo, para el 25.2 por ciento ha sido requerido contar con bachillerato, 18.5 secundaria, 13.5 licenciatura, 6.5 carrera técnica, en 1.3 por ciento de los casos se solicitó contar con educación primaria y en 0.8 por ciento maestría y/o doctorado.

Del total de trabajadores, 89.3 por ciento era empleado, 6.2 por ciento era obrero, jornalero o peón, 2.5 por ciento trabajaba por cuenta propia, solo 0.5 por ciento era patrón o empleador y 1.52 por ciento no percibía ingresos por su trabajo. Dado lo anterior, el 95.5 por ciento de los trabajadores se encontraban en la categoría de empleados subordinados y únicamente 3.0 por ciento podían ser considerados como no subordinados o patrones.

Otro de los aspectos relevantes es que las jornadas laborales eran de una a 140 horas a la semana, con un promedio de 41 horas semanales al iniciar labores en un empleo y al dejar dicho trabajo, la jornada laboral se extendía en promedio una hora.

También, al iniciar en un empleo el 95.9 por ciento de los trabajadores recibían ingresos que en promedio eran de 3 mil 511 pesos mensuales. Al dejar el empleo, 99.1 por ciento de los trabajadores percibía alguna remuneración[5] que en promedio era de 4 mil 122 pesos mensuales (un incremento de 17.4%).

Dentro de las causas por las que los individuos aceptaron el empleo en el que se encontraban, 42.4 por ciento obedece a que necesitaban un empleo, 14.5 aceptó el trabajo porque se relacionaba con sus estudios, 12.5 por que les ofrecieron el trabajo, 7.0 por ciento para aprender un oficio o tener experiencia y el resto por diferentes razones.

Contrastes entre los tipos de Educación Media Superior y sus egresados en el Mercado Laboral

De la relación entre las características mencionadas anteriormente surgen diversos contrastes entre los estudiantes y egresados de los diferentes tipos de educación media superior en el mercado laboral mexicano.

Por un lado, 38.5 por ciento de los estudiantes de nivel medio superior se encontraban trabajando, además, para 46.7 por ciento de ellos el trabajar es una necesidad, sin importar el tipo de EMS que estudien.

En promedio, aquellos que estaban estudiando bachillerato general y trabajando son los que tenían un salario mayor, seguidos de los estudiantes de bachillerato tecnológico y por último, los estudiantes de profesional técnico. En cuanto a la posición que tenían en su trabajo, los que trabajaban por cuenta propia eran los más beneficiados, seguidos de los patrones o empleadores, los empleados y los obreros, jornaleros o peones. Sin embargo, los patrones trabajaban más horas, seguidos de los obreros, después los empleados y trabajadores por cuenta propia, y finalmente se aquellos que no percibían una remuneración por su labor (Tabla 1).

Por otro lado, de los egresados de educación media superior que no continuaron con estudios posteriores, el 90.0 por ciento había trabajado desde que inició sus estudios de EMS, lo que representa 50.0 por ciento más que aquellos que se encontraban estudiando el bachillerato al momento de realizar la encuesta. El 85 por ciento de los trabajadores cuyo nivel de instrucción es medio superior eran empleados, 2.8 por ciento trabajaban por cuenta propia y 0.4 por ciento eran patrones.

Del mismo modo, los egresados de bachillerato tecnológico y profesional técnico percibían, en promedio, una mayor remuneración que aquellos que son egresados del bachillerato general. Sobre la posición en su empleo, los trabajadores por cuenta propia son quienes tienen el mejor salario, posteriormente, se encuentran los patrones, seguidos de los empleados y obreros. Las horas trabajadas promedio, repiten el orden anterior (Tabla 2).

Comentarios finales

En base a un breve análisis a partir de la ENTELEMS, se puede concluir que las diferencias en las preferencias de elección del tipo de Educación Media Superior entre los estudiantes y egresados no son significativas. Tampoco lo son cuando se distingue entre escuelas públicas y privadas. Sin embargo, existe una apreciable diferencia en la preferencia del bachillerato general y el incremento en la elección de bachillerato tecnológico como opción educativa, debido a que ambas permiten continuar con estudios de educación superior.

También, que la relación entre el tipo de Educación Media Superior que se estudia o estudió, y el mercado laboral parece tener efectos significativos en el salario de los trabajadores, sus jornadas laborales y en menor medida, en la posición que ocupan en su trabajo.

Ver referencias

Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y Secretaría de Educación Pública (SEP). 2008. Encuesta Nacional de Trayectorias Educativas y Laborales de Educación Media Superior (ENTELEMS). INEGI – SEP. México.

* El autor agradece al Dr. Rafael de Hoyos por sus comentarios respecto al presente documento.

[1] La población objetivo de la ENTELEMS 2008, con la que se realizaron los cálculos aquí presentados, corresponde a aquellos que al momento de la encuesta (2008) tenían entre 15 y 29 años de edad. Es por ello que la información aquí presentada no representa a la totalidad de la matrícula estudiantil nacional de ese año.

[2] Su nivel de instrucción es considerado si cursaron algún grado de estudios de nivel medio superior, por lo que no necesariamente significa que lo terminaron.

[3] El 0.2% hizo sus estudios de bachillerato en el extranjero y 0.3% obtuvo su certificado mediante el examen de CENEVAL.

[4] . El límite de edad responde a que, en los resultados que obtuvo el INEGI en la prueba piloto del cuestionario, se determinó que las personas mayores a 29 años tenían problemas para recordar las características de sus primeros empleos.

[5] El 3.2% de los trabajadores que en un inicio no percibían ingresos por concepto de salario, en el transcurso del tiempo comenzaron a recibirlo.